¿Cuánto cuesta el cine?
- 11/03/2010



El diario ABC publica una noticia, cuando menos, curiosa: la diferencia de una entrada de cine de un país a otro. Así, nos enteramos de que en Tokio sale más caro ver una película que en cualquier otro lugar, 14,33 euros, el doble que en Barcelona. Aunque haciendo un promedio entre salario y precio, resulta que donde más oneroso sale entrar en una sala es en Pekín, seguido de Caracas, Ciudad de México, Bucarest y Sofía. En España, las diferencias entre un lugar y otro son notables. En Teruel (sí, Teruel existe) cuesta tres euros y en Madrid y Barcelona, siete.
Más allá de las diferencias entre países, hay una diferencia más: entre películas. O sea, ¿es lógico que cueste lo mismo ver Avatar, que ha costado 300 millones de dólares, que el documental Garbo, el espía (que se ha convertido en un insólito éxito de taquilla en las salas "alternativas") que ha costado diez veces menos? Me temo que ese cálculo, que los espectadores hacen mentalmente con frecuencia, primando lo espectacular para que compense el precio sobre lo cualitativo, deberían comenzar a planteárselo los cines. Dicho en plata, quizá ha llegado el momento de que si Hollywood compite con el cine español con producciones notoriamente más caras, sería razonable que los precios de las películas patrias fueron más bajos.
Del mismo modo, creo que es inevitable que cierren salas y que se replantee el negocio de arriba a abajo. A España llegan muchas películas que no deberían llegar jamás (muchas veces por imposición de las majors, que siguen con los exhibidores el siguiente supuesto: si quieres Avatar, te tragas Dos mongos muy chiflados y si no, no hay Avatar) y no llegan muchísimas otras que deberían. Creo que ha llegado el momento en que se estrenen más películas, a menor precio, y que no copen todas las sesiones. Del mismo modo que comienza a ser imperativo que, aquéllas que nunca llegarán a las salas pero revisten interés, estén disponibles en internet desde ya a buen precio y de forma segura. El negocio del cine, y el del consumo cultural en general, están viviendo una revolución y pasa como con esos matrimonios en los que el último en enterarse de los cuernos es el marido. En este caso, los que parecen vivir en la inopia, para mantener viejos y caducos privilegios, son los de la propia industria. Claro que el propio ICAA, dirigido por el lamentablemente desaparecido Guardans (digo lamentablemente porque daba mucho juego) no tiene ni idea qué hacer con Internet.
Los Oscar (segunda y última parte)
- 09/03/2010



Desde que tengo uso de razón, la gala de los Oscar ha sido un desastre. No digo que lo fuera, pero no recuerdo ni una sola crónica del día siguiente positiva. La ceremonia siempre es larga y aburrida, los chistes no tienen gracia y los comentaristas sociales se lo pasan pipa haciendo ironías sobre los modelitos y looks de las estrellas. Antes, el problema era que era demasiado larga, y ahí estaba Maruja Torres (experta durante años en estas lides) para ponerlos a todos a caldo. Ahora, que han aligerado el ritmo, es "sosa y aburrida". Lo más gracioso es que después, cuando llega la crónica de los Goya, que suele ser incluso peor, se recurre con frecuencia al agravio comparativo hollywoodiense para cargárselos.
En primer lugar, es difícil si no imposible que algo tan consustancialmente aburrido como entregar premios sea "divertido". Además, el cine no sólo lo hacen los actores y directores, que tienen más glamour, y por desgracia también hay que tener en cuenta aunque sólo sea por una noche a los técnicos de sonido, operadores y especialistas en efectos especiales que también hacen las películas, lo cual lo hace todo más tortuoso. Dicho esto, la impresión que uno se lleva sobre la gala de los Oscar de este año leyendo los periódicos es especialmente desoladora. En El Mundo, resulta que según Luis Martínez todas las películas han sido un asco empezando por la propia ganadora, que para colmo se ve que odian los soldados destacados en Iraq.
Y en El País, Elvira Lindo toma el testigo de Torres para acusar a la gala de falta de glamour y al guión de ausencia de gracia. No sé mucho de galas ni de realización televisiva, pero sí he visto la inmensa mayoría de las películas nominadas (desde luego, todas las ganadoras) y me quedo, de calle, con la crónica de Boyero en la que, por una vez que se habla de los Oscar, se habla de cine. Y sí, En tierra hostil es una película estupenda; Jeff Bridges es un portento y Mo'Nique y Cristoph Waltz merecían sus premios por grandes interpretaciones. Poner a Hollywood a caer de un burro es divertido y hasta sano, tienen mucha pasta, viven muy bien y en parte para eso están, para criticarlos. Pero nadie lo hace mejor, y me pregunto si tiene sentido hablar de declive del cine estadounidense el año en el que hemos visto filmes apasionantes como Avatar, En tierra hostil, Up, Precious, Up in the Air o Malditos bastardos. Son grandes películas y aunque a veces no lo parezca, es lo que cuenta. Esos señores que se pasean por la alfombra roja hacen algo mucho más importante que escoger vestidos.
Predicciones para los Oscar
- 05/03/2010



1. Hay que jugársela. Ahí van mis predicciones para los premios sino más prestigiosos cuando menos más famosos (y codiciados) del mundo:
Mejor película: Avatar
Mejor director: Kathryn Bigelow por En tierra hostil
Mejor actor: Jeff Bridges por Corazón rebelde
Mejor actriz: Carey Mulligan por An Education
Mejor actor secundario: Cristoph Watlz por Malditos bastardos
Mejor actriz secundaria: Mo'Nique por Precious
Mejor guión original: Quentin Tarantino por Malditos bastardos
Mejor guión adaptado: Jason Reitman y Sheldon Turner por Up in the Air
Película de animación: Up
Mejor fotografía: Christian Berger por La cinta blanca
Mejor película extranjera: Un profeta, de Jacques Audiard
2. El delirio parece instalarse en el cine como subgénero de moda. Los límites de la percepción se ponen a prueba en Shutter Island, de Scorsese, que ha logrado, ¡por fin!, romper con la hegemonía mundial de Avatar después de tres meses imbatible y en El corredor nocturno. Me ha dado pena que El País le haya dado un palo considerable a la película aunque tanto La razón como ABC han sido más benévolos. Su director, el todpoderoso Gerardo Herrero, siempre me ha gustado mucho más como productor que como cineasta, donde tiene tendencia a un montaje deslavazado y tristón, a hacer películas sencillamente aburridas y demasiado solemnes. El corredor nocturno, sin embargo, me ha dejado intrigado y enganchado, incluso conmovido a pesar de algunos de sus defectos (Herrero sigue siendo demasiado esquemático moviendo la cámara). Creo que supone un paso adelante importante en su filmografía y que sería bueno reconocérselo.
3. Es curioso la que se ha liado con Precious. Mientras la crítica más exquisita de Estados Unidos la adora, la española la detesta. En el cuadro de calificaciones del Cahiers Du Cinéma tiene una media de 1,6 sobre 10, sorprendente tratándose de una película que ha ganado el Festival de Sundance, entre muchos otros reconocimientos. ¿A qué viene tanta inquina con un filme imperfecto pero que retrata, con sensibilidad y rigor, una cara desconocida de Estados Unidos? Esta vida es un misterio.
Fracasos
- 02/03/2010



He comentado alguna vez que la dictadura del top 10 de películas que publican los periódicos da pistas pero no permite ver la imagen completa. El Metrópoli llega hasta las 20, pero en Boxofficemojo.com las publican todas y uno se entera de un montón de cosas. Por ejemplo, que la película de Michael Moore, Capitalismo: Una historia de amor ha sido un rotundo fracaso con algo más de 200 mil euros recaudados. Ni siquiera el anzuelo de la crisis ha sido suficiente para confirmar que el orondo director ya no interesa ni la mitad de lo que interesaba antes, como ya avanzó el poco público que tuvo su anterior cinta, Psycho.
Y tampoco ha funcionado El cónsul de Sodoma (unos 350 mil euros) mucho me temo que en gran parte por la agresiva campaña orquestada en contra por Juan Marsé y su entorno. Y tampoco ha ido mucha gente (apenas llega a los 50 mil euros) La mujer sin piano, de Javier Rebollo, a pesar del apoyo incondicional de una parte de la crítica. Y la mucha publicidad que ha recibido Elena Anaya tampoco ha servido para levantar Hierro, que se queda en 300 mil euros. Y no llega ni a los cien Luna caliente, de Vicente Aranda, que ha sido un fracaso de crítica y público sin paliativos.
Dentro del cine independiente, no todo son malas noticias. Precious ya va por el millón y medio de euros, una cifra excelente, y La cinta blanca se mueve en cifras similares, confirmándose como uno de los grandes éxitos sorpresa de la temporada. Y An Education ha tenido una entrada triunfal con 200 mil euros con tan sólo 60 copias. Más o menos las mismas que El profeta, que ha recaudado menos de la mitad. Es de esperar que el boca oreja funcione con esta excelente película. Que este filme pase sin pena ni gloria sería decepcionante.