Son Gansters Atracadores de España: la SGAE
- 16/03/2010



No lo digo yo: arde la red con cientos, miles de mensajes llamando a la rebelión contra la última ocurrencia de la SGAE (Son Gansters Atracadores de España): la de cobrar a las bibliotecas públicas 20 céntimos por cada libro prestado para compensar a los autores.
¿Asumirá el Estado este nuevo Impuesto revolucionario, como intenta hacer con el canon obligatorio europeo, o los teddy-bautista-boys se saldrán de nuevo con la suya, sacudiendo los bolsillos de estudiantes y jubilados?
La duda, como explica José Luis Sampedro en un artículo incendiario que los letraheridos se pasan en la red, es qué obtiene una biblioteca pública, una vez pagada la adquisición del libro para prestarlo.
¿O es que debe ser multada por cumplir con su misión, que es precisamente ésa, la de prestar libros y fomentar la lectura?, insiste el académico, que también pregunta: ¿Qué se les desgasta a los autores en la operación?.¿Acaso dejaron de cobrar por el libro?. ¿Se les leerá menos por ser lecturas prestadas? ¿Venderán menos o les servirá de publicidad el préstamo como cuando una fábrica regala muestras de sus productos?
Pero, sobre todo: ¿Se quiere fomentar la lectura? ¿Europa prefiere autores más ricos pero menos leídos? No entiendo a esa Europa mercantil. Personalmente prefiero que me lean. Y como él, pueden creerme, opinan los mejores.
El hombre que se vestía por los pies
- 12/03/2010



Escritores y críticos, editores, lectores, gente culta y gente llana, castellanos y españoles del resto de España. Da igual: todos hablan hoy del hombre bueno que era Miguel Delibes. También de su obra, claro, pero, sobre todo, del hombre cabal que fue, discreto, generoso, sencillo, de ese hombre que se vestía por los pies. En este mundo de petulancias e imposturas resulta que sí, que cabía también Miguel Delibes.
Y ahí estaba, en su casa de Valladolid, casi siempre tristón y bajo la sombra alargada de su obra inmensa, donde recibía a amigos y periodistas y les mostraba su dignidad, su verdad escéptica, su serena sabiduría, sus pocas ganas de seguir viviendo, medio ciego ya los últimos días...
Es llamativo que, siendo tan grande, Miguel Delibes no concitara envidias ni controversia. Todo el mundo de acuerdo: uno de los grandes escritores del siglo y un hombre, en el mejor sentido de la palabra, bueno.
Puro teatro
- 11/03/2010



Escritores y críticos, editores, lectores, gente culta y gente llana, castellanos y españoles del resto de España. Da igual: todos hablan hoy del hombre bueno que era Miguel Delibes. También de su obra, claro, pero, sobre todo, del hombre cabal que fue, discreto, generoso, sencillo, de ese hombre que se vestía por los pies. En este mundo de petulancias e imposturas resulta que sí, que cabía también Miguel Delibes.
La red es implacable y confirma algo que ya les conté a finales del 2008. Los afectados por los impagos de Almuzara han creado un nuevo grupo en Facebook, "Manuel Pimentel no me paga". Organizado por Jaime Galbarro García, agrupa, al parecer, a maquetadores, correctores freelance, a personal despedido de manera improcedente, pasando por editores e ilustradores, e incluso por ganadores de premios literarios vinculados a la editorial. Sin entrar en más casos, el de Galbarro es clamoroso: trabajó como maquetador/corrector para Toromítico, uno de los sellos de Almuzara, sin cobrar jamás. Se hizo autónomo, pagó mil euros que nunca ha recuperado, la editorial le debe 3.000 y, tras el cierre, se ha encontrado con que Hacienda le reclama lo que había ganado, porque Almuzara asegura haberle pagado. Y mientras, el ex ministro Pimentel, que declara que su editorial tienen beneficios millonarios, no sólo no le coge el teléfono, sino que presenta estos días El libro de la escritura vital. Y no miente, que vital sí que lo es.
Flotats volverá a dirigir una gran obra, quiero decir, con muchos, muchos personajes, una cincuentena. Claro está, no lo producirá él, como esas piezas íntimas que ha venido haciendo con tanto éxito, sino el Teatro Español de Madrid, tan rumboso pagando. Se trata de una comedia del actor, dramaturgo y director de cine Sasha Guitry, de origen ruso pero afincado en París, titulada Beaumarchais.
Si hay una productora en España con los bolsillos llenos es Vaca Films, dirigida por Emma Lustres. Celda 211, absoluta triunfadora de los Goya no puede haber sido más rentable: costó tres millones de euros, sólo en España ya lleva recaudados 12 y se ha vendido a 19 países, incluido el siempre difícil mercado de Estados Unidos. Así que a nadie debe extrañar que anuncien su próximo proyecto, Invasor. Contará con un presupuesto de tres millones y medio de euros y la dirigirá Daniel Calparsoro. La película promete un cocktail parecido al de su exitazo carcelario. Ambientada entre Iraq y España, tendrá mucha acción y elementos políticos. ¿Vacas? Más bien gallina (la de los huevos de oro)
"El arte echa raíces en tierra fértil en España", así de contundente se muestra el New York Times al titular un extenso artículo que dedica a Murcia. No es que la ciudad sea la nueva capital cultural de estos lares, es que algunos gurús de la cosa artística, como Nicolas Bourriaud, Cuauhtémoc Medina, o incluso Anish Kapoor,han dejado su huella en la zona. El consejero Pedro Alberto Cruz, que me consta tiene sus detractores, ha logrado lo que para muchos era impensable: que Murcia esté en el mapa.
Leo en el blog de Fernando Valls una historia que ilustra mejor que cualquier pelea de la SGAEPirata de qué hablamos cuando hablamos de derechos de autor. Es una carta de la poeta Julia Uceda en la que explica cómo el editor Chus Visor ha suprimido su nombre y el de Miguel García-Posada como responsables de las Poesías completas (19472002) de José Hierro: "A nosotros, como editores, -escribe Uceda- nos han borrado todo lo que ha sido posible borrar menos nuestros nombres de la portada. La primera sorpresa fue la omisión del copyright (el editor alegó olvido). La segunda ha consistido en observar que nuestros nombres no aparecían tampoco en los anuncios de la presentación del libro que viajan por la Red". ¿La razón? Que Visor quiere difundir una imagen festiva del poeta, más acorde con la leyenda, y poco ajustada a la realidad, según Uceda. Noto que a Chus Visor le están perdiendo el miedo. Su nombre es reincidente en mi papelera.
¡Lo que quieras!
- 05/03/2010



La semana pasada Javier Solana se estrenó como patrono del Museo del Prado. Es un bocado que toda gente importante quiere dar. Sigue así la huella de su amigo Rodrigo Uría. Recuerdo muy bien cuando, después de la complicada negociación para que la colección del baron Thyssen se quedara en España, Javier Solana, que era entonces ministro Cultura y, por tanto, protagonista de la negociación, le dijo a Uría, en cuyo despacho se fraguó todo: Pídeme lo que quieras. Uría no tuvo que pensarlo apenas: Quisiera ser miembro del Patronato del Prado. Está hecho, le respondió Solana. Y fue patrono y después Presidente del Patronato. En aquellos tiempos, no se movía en el Prado una hoja sin su permiso. Lo sabe muy bien Miguel Zugaza.
Tras dos años de trabajo y toda una vida de admiración por el cante más desgarrado y hondo, Montero Glez ha entregado a sus posibles editores Pistola y cuchillo, el libro que dedica a los últimos días de un Camarón de la Isla seriamente enfermo, angustiado por la muerte que le cerca, las deudas y la angustia por el futuro de los suyos. Un texto breve, como un navajazo, por el que pelean varios sellos.
De Rec a la Red. Mientras Jaume Balagueró prepara su tercera entrega de la aplaudida serie de terror, se ha metido de lleno en la Wikipeli. A partir del próximo miércoles los internautas le mandarán miles de propuestas y materiales a www.lawikipeli.com para que dé forma a un corto interactivo. En la segunda edición de esta iniciativa (la anterior, Universos, la dirigieron José Corbacho y Juan Cruz) la participación de los internautas será aún mayor: quienes se registren en la página y tomen alguna decisión en el filme serán codirectores. Pero, ¿qué les parecerá todo esto a las entidades de gestión?
Sabía que Krystuan Zimerman era un pianista singular, pero no que gastara tantas rarezas como las que me descubre en la cafetería del Pompidou uno de los organizadores de sus conciertos. Su fobia a los aviones y la patológica dependencia que lo une a su piano Steinway le han cerrado las puertas del continente americano y le obligan a moverse en tren por las salas europeas. Eso sí, ha estado estos días en París, capital de las huelgas ferroviarias, y el homenaje a Chopin se ha celebrado con puntual normalidad, quizá porque los piquetes de la Renfe gala (SNCF) no sólo son incómodos. También, melómanos.
Un colega plumilla bromeaba no hace mucho con la idea de llamar al Festival de Otoño, que la Comunidad de Madrid ha trasladado al mes de mayo, Festival de Otoño de Primavera. No sé si los políticos de la Comunidad oyeron el comentario o es su sagacidad la que les ha llevado a la misma conclusión. Se llamará como siempre: De otoño ¿Pero por qué no, y dadas las fechas, Festival de Primavera? ¿Y por qué no, aprovechando el cambio de estación, cambiar también a su director, Ariel Goldenberg, que lleva más de una década al frente? ¿No va siendo hora de virar ligeramente el rumbo?
ARCO produce primero estrés, luego resaca y después letargo. Y no sólo a los galeristas. Estos días, en el Reina Sofía, cuando no era la iluminación la que impedía leer las cartelas, era la diapositiva la que se atascaba. Y cuando no, el ruido que evitaba escuchar un vídeo. Y es que parece que su director, Manuel Borja-Villel, tiene la cabeza puesta en otra cosa: que te quieran quitar el Guernica, con las visitas que proporciona, debe de ser como para desorientar a cualquiera.