publicidad
Logo El Cultural
Logo El Mundo
  Búsqueda avanzada
La papelera de Juan Palomo por Juan Palomo

Cuestión de premios

  • 31/01/2008
  • Imprimir
  • Enviar correo


Parece que una de las grandes víctimas de los nuevos tiempos de RTVE, esos tan plurales y siempre en campaña, está siendo el más veterano, y el mejor, programa cultural de Radio Nacional El ojo crítico. Nada menos que nueve de sus componentes (empezando por sus anteriores directores, Juan Carlos Soriano o Javier Lostalé) han sido jubilados o trasladados a otros menesteres menos engorrosos, mientras se sustituye la información sobre la actualidad literaria y las entrevistas por informes sobre Ipods y nuevas tecnologías. Eso sí, los damnificados, que en general no superan los 55 años, se van con el sueldo casi completo y mil planes que realizar. Que se preparen los editores, que el aluvión de memorias puede ser de órdago.



Un día después de los Goya -el próximo lunes- llega al Teatro Lope de Vega de Sevilla la XI edición de los Max. Mis amigos teatreros siguen pensando que aún queda por resolver el batiburrillo de categorías y procedencias y el sistema de votación, tan poco transparente. Me comentan que no es fácil pronunciarse ante la dispersión de obras candidatas (y su imposibilidad de verlas) pero todos coinciden en que habría que simplificar. Por cierto, que este año Víctor Ullate releva a Arrabal en el Premio de Honor. Lo demás, todavía una incógnita que espero que se resuelva con una puesta en escena a la altura de la profesión a la que se pretende reconocer.



Eva Hibernia [en la imagen] estrena esta semana en el Teatre Nacional de Cataluña Una mujer en transparencia. Esta autora, directora, actriz y poeta de origen riojano, afincada en Barcelona, lleva mucho tiempo demostrando su valía en todos esos campos. Tanta, que escribiendo en castellano es la única autora que se sube a las tablas del teatro catalán. Los conspicuos (y envidiosos) hablan de la cuota castellana, pero yo me rindo ante Eva.



Poca fe tienen Carlos Cañeque y Maite Grau, autores de Cioran: el pesimista seductor (Sirpus), en el filósofo rumano, cuando, como gran atractivo del libro, subrayan en la portada que "incluye una de las entrevistas más interesantes a Fernando Savater". O sea, que ni oscuro demiurgo, ni pesimismo radical: lo mejor es el otro, si es Savater. Con razón el bueno de Cioran pensaba como pensaba.



¿Alguien se imagina a Montilla o Chaves dando una conferencia en el Director's Guild (sindicato de directores) de Hollywood? Es lo que hará esta semana el presidente de Renania del Norte Westfalia, Juergen Ruettgers, quien está empeñado en convertir su región en set de rodaje para superproducciones de Estados Unidos. De momento, los Wachowski (Matrix) ya han rodado allí su nuevo filme, Speed Racer.



Me pregunto si será necesario. ¿Será necesario echar mano de la mala educación cuando uno es condecorado? Pensaba yo que se puede ser un buen actor, campechano, directo... tener el casi unánime reconocimiento de la profesión, recibir incluso el Goya de Honor y no perder los papeles (ni los cinematográficos ni los de la vida real), ¿o no, Alfredo Landa? ¿De dónde nace esa furia sorda que despliega últimamente el actor? ¿Acabaremos dando la razón a Garci? Mientras obtengo respuestas, me iré esta tarde a ver El bosque animado, película del ciclo Joyas del cine español, que la Academia le dedica estos días al actor. Ni por esas.



Tomás Segovia, el más mexicano de nuestros poetas (allí le consideran el más español de los suyos), desmentía la otra tarde en el DF los rumores sobre su salud a golpe de poemas y confesiones: "Los oficios -dicen que dijo- se aprenden con la carne. Uno aprende a hacer versos sin manual". Y dijo más. Que durante años no quiso escribir poemas de amor porque "me parecía que eso era claudicar, como hacer versitos para que mis tías me aplaudieran. Poco a poco fui dándome cuenta de que el amor y el erotismo eran mis temas". ¡Qué grande!



¿A divinan de quién era el móvil que no dejó de vibrar durante todo el estreno de Tristán e Isolda en el Real? Efectivamente, del pope de los patronos de la casa recién llegado.

Homenajes y descubrimientos

  • 24/01/2008
  • Imprimir
  • Enviar correo


Estamos tan acostumbrados al cultupesimismo y a los gemidos de las editoriales que no logran cuadrar sus balances, que a veces, y a pesar de la crisis, la realidad logra sorprendernos. ¿Sabían, por ejemplo, que las navidades pasadas las librerías de El Corte Inglés vendieron 190.00 libros más que las navidades de 2006? ¡ Y eso que Ken Follet salió el 28 de diciembre! ¿Sabían también que la editorial Salamandra superó en 2007 los 540.000 ejemplares de El niño con el pijama de rayas, de John Boyne, o que, aunque no sale a la venta hasta el 21 de febrero, el último libro de Rawling, Harry Potter y las reliquias de la muerte está batiendo records de preventa en las grandes librerías españolas? Son pocos títulos, cierto, pero alcanzan cifras inusitadas en nuestro mercado.



Más, y más hondos, motivos para el optimismo: me cuentan que la pequeña editorial granadina Comares piensa lanzar la obra completa de Leibniz en 19 volúmenes, a partir de ediciones originales y manuscritos inéditos, con el apoyo del Leibniz-Archiv de Hannover, y que, para compensar la mezquindad que rodeó la muerte de Julián Marías, la Universidad Complutense de Madrid, con la complicidad de la editorial Páginas de Espuma, organiza un congreso de homenaje al mejor discípulo de Ortega, con la participación, entre otros, de Helio Carpintero, Octavio Ruiz-Manjón, José Luis Borau o Juan Pablo Fusi. Promete.



Les confieso que no malpensaba yo que Tom Wolfe fuese precisamente incorruptible, tras las subastas que han rodeado desde hace más de diez años la venta de los derechos de publicación de sus novelas, pero se ve que tanta almoneda ha acabado por afectarle, porque ha abandonado a Farrar, Straus & Giroux, su editorial desde 1965, y va a publicar su próxima novela, Back to Blood en Little, Brown & Company. Al parecer, bastante más que un puñado de dólares tienen la culpa. Concretamente son siete millones, y más vale que no nos escandalicemos, porque los editores extranjeros siguen poniéndonos como ejemplo de locura al recordar cómo una editorial española pagó 10 millones de dólares en la Feria de Francfort de 1998 por Todo un hombre, sin leer más que diez páginas del libro.



Con los Goya a la vuelta de la esquina y reciente la presentación de las cifras de 2007, que dejan muy mal parado al cine español con un pírrico 12,6% de cuota de taquilla, llegan datos de Francia muy distintos. Al parecer, el año pasado la inversión en cine vivió un récord y llegó al billón de euros. Se produjeron 237 películas, otro pico. La clave ha sido la inversión privada gracias a unas nuevas deducciones fiscales. Aquí, en cambio, este 2008 viene cargado de estrenos con sabor añejo. Miren si no: el 1 de febrero vuelve Rambo, ese superhéroe de los 80 que fue icono del reaganismo; en mayo, Indiana Jones (Harrison Ford) vuelve a soltar el látigo en su cuarta entrega, El reino de la calavera de cristal. Y en agosto, habrá desembarco masivo de Bola de dragón, ese fetiche para los treintañeros. Pues eso.



La segunda edición de Claves de Acceso, el proyecto común entre el Círculo de Bellas Artes y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, se abrió ayer en Madrid. Mientras el primero pone las instalaciones, el segundo ha tenido que desembolsar la friolera de 195.000 euros (hasta los musicólogos andan escandalizados) para acercar al gran público parte del repertorio musical de cámara del siglo XX, en el que no faltarán amenas conferencias. ¿Quién ha hecho el presupuesto? ¿Quién ha convencido a la Sociedad Estatal para que haga semejante dispendio? Lo único que me consuela es que el bueno de Juan Barja, pope del Círculo, podrá luego encuadernar las conferencias y publicarlas primorosamente en su antigua editorial.



Juan Muñoz ya había conquistado Londres (recuerden: Sala de las Turbinas, 2001, pocos meses antes de morir) pero estos días se celebra su reconquista. Una estupenda retrospectiva en la Tate Modern de Vicente Todolí toma la delantera a su ciudad natal (Madrid) que tarda demasiado en hacerle el más que merecido homenaje.

Veinte años de ediciones B

  • 22/01/2008
  • Imprimir
  • Enviar correo


Vivir en mi palomar tiene sus desventajas. Por ejemplo, hoy me he perdido el almuerzo con el que Ediciones B ha celebrado los primeros veinte años de su colección de novela negra.
Me cuentan que cientos de rumores sobre el futuro de la editorial volaban como balas en el comedor, acompañando un menú de muerte: un coctel Hammet (cava, piña y cianuro o así), fiambre de foi con setas al diablo; arroz negro Poe con criaturas del mar; cake de ternera al estilo Cumberland, el preferido de Sherlock Holmes, aunque cambiando los riñones de la receta tradicional por solomillo de ternera; postre Diez negritos en homenaje a Agatha Christie; café con disparo de brandy y chupito de El sueño eterno, (homenaje a Raymond Chandler).


A pesar de las multitudes, parece ser que lo mejor, como siempre, no fue la comida, sino las intervenciones de los padrinos del acto, unos eufóricos Lorenzo Silva (que siempre trasmite su optimismo), Juan Bolea (que anunció próximo libro), y el impagable Juan Madrid.
Como si de un sicario se tratase, los malvados de siempre aseguran que Juan Madrid no dejó de disparar a propios y extraños con ironía. No hizo prisioneros: que si la novela negra trata de la realidad, de lo instantáneo, y por eso ni Kafka ni Vila-Matas ni los hermanos Goytisolo, que tardan un año en escribir un párrafo, podrán frecuentar el género; que ya no tiene por qué pedir disculpas por dedicarse a lo suyo; o que como los escritores presentadores (pongan el nombre que quieran) sólo son plagiadores, tampoco son aceptados en el club del misterio... y siguió y siguió maldiciendo, señalando, hasta remontarse a la infancia, y los cuentos de la abuela, para volver al presente, apostar por el futuro... Un espectáculo total.



Y un montón de proyectos: porque en B publicarán este 2008 sus novelas negras David Gistau; Alfonso Salazar; Jean-Christophe Rufin; Juan Madrid y Nacho Guirado, directo al corazón del lector.

La resaca de lo mejor...

  • 17/01/2008
  • Imprimir
  • Enviar correo


Si creía que del 11-S lo sabía todo, aunque sólo sea por esas imágenes que forman ya parte de la historia personal de cada uno, o por los cientos de ensayos y novelas de los grandes autores contemporáneos (de Don DeLillo a McEwan) que han desmenuzado las causas y consecuencias de la masacre, está equivocado. Faltaba ver el otro lado del espejo, la historia de los musulmanes estadounidenses que en 2001 vivían en Nueva York, y que a partir del 12-S dejaron de ser amigos y vecinos para convertirse simplemente en sospechosos y enemigos. Esa otra historia es la que narra el joven paquistaní Mohsin Hamid (1971) en su novela El fundamentalista reticente, que publicará en España Tusquets la próxima primavera, y que ha sido seleccionada por el New York Times y por Publishers Weekley como uno de los libros de 2007, quizá porque el propio autor, que estudió en Princeton y en la Harvard School y ha sido asesor financiero en NY, sabe demasiado bien de lo que habla.



Menos mal que llega Escena Contemporánea y Casa de América se anima a programar algo de teatro. La que fue una de las sedes oficiales "más teatreras" de Madrid (¡qué tiempos los de Iñigo Ramírez de Haro!), apenas concede al teatro un rinconcito en su programación. ¡Y no será porque no hay autores en Latinoamérica! Por cierto, tras Mateo y Roberto, ¿llegará la Paz al festival madrileño? Hasta el martes no lo sabremos.



Otra moda que empieza a detectarse en los teatros es la del recital poético, barato, amistoso, fácil, cubre un hueco de la programación. El Lliure se sitúa a la cabeza de esta moda. La pasada temporada organizó una lectura sobre Koltès con Pou y Pere Arquillué, entre otros. Ahora estrena Blanco, de Octavio Paz, y que Frederic Amat ha dirigido con Mario Gas, Paco Ibáñez y Lluís Homar.



Nada de tres meses más en Barcelona: Manuel Borja Villel firma el contrato como director del Museo Reina Sofía esta semana y se incorpora de inmediato. El 30 de enero se presentará oficialmente ante el patronato y, como era de esperar, el 5 de febrero estará en la esperadísima inauguración de Picasso en el museo madrileño. Los comentarios desde los medios catalanes de que debía de permanecer en su despacho del MACBA hasta marzo eran, cuanto menos, bulos interesados.



Cuando creíamos haber superado ya la resaca de las listas de lo mejor del año (en estas páginas, por cierto, también perpetraron la suya y se olvidaron de poner en el cuadro de honor a mi amigo Benítez Reyes, que empataba en número de menciones con José María Merino y 21445Jordi Soler), va el Times y lanza una nueva y más que discutible, la de los 50 escritores británicos más influyentes desde 1945. Y no tiene desperdicio: para empezar, consideran a Philip Larkin el número 1, por delante de George Orwell (2); William Golding (3); Ted Hughes (4) y Doris Lessing (5). Robert Graves y Graham Greene no aparecen, y sí, en cambio, Ian Fleming (14) y la inevitable J. K. Rowling (42).



Sigo en Londres, que me fascina. La ciudad anda buscando estos días nuevo inquilino para el fourth plinth, ya saben, el monolito de Trafalgar Square destinado a sustentar la obra de artistas contemporáneos. Pues bien, entre las propuestas recibidas por el Ayuntamiento ha llamado la atención especialmente la de Antony Gormley. ¿Quieren saberla? El gran Gormley quiere que el basamento quede vacío y que sea la gente la que, con sus visitas de una hora como máximo, lo llenen como si de estatuas vivientes se tratase. Yo en cambio me quedo con la propuesta de Anish Kapoor: que grandes espejos circulares reflejen la gama en grises (por lo general) del cielo londinense.



Comienza mañana el Festival de Sundance de Robert Redford, que empezó siendo el nido de los más alternativos y hoy convertido en acontecimiento mundial. En el Festival ya no saben qué hacer para no acabar muriendo de éxito, así que mientras Park City (la ciudad de Utah que lo acoge) se llena de estrellas de Hollywood, famosos de toda clase y ejecutivos voraces habrá sitio para el buen cine con una selección de películas de directores desconocidos como Ryan Fleck, Lance Hammer o Courtney Hunt que pueden convertirse en los nuevos genios del negocio.

Camino de Umbral

  • 16/01/2008
  • Imprimir
  • Enviar correo


Si no viviera en un palomar, la otra tarde hubiese acudido al homenaje a Umbral. Me cuentan que fue espléndido, y que no hay crónica que pueda reflejar la emocionante intervención de Juan Diego encarnando, palabra viva, algunos fragmentos de Mortal y Rosa. O el soneto de Sabina, rescatado por Sánchez Dragó para los lectores del Mundo. Y los amigos (Pedro J. , Carmen Rigalt, Raúl del Pozo y su ordenador poseído por el espíritu burlón de Umbral, que hace que cuando escribe "pura", la pantalla refleje, burlona, "puta"). Y los críticos (Santos Sanz, García Posada, Javier Villán), y los faranduleros (Imanol Arias, Victoria Vera, Alaska), y los políticos (Ruiz Gallardón, César Antonio Molina o Esperanza Aguirre...). Y España, la viuda-memoria, con voz quebrada y pateando la nostalgia y la pena...


Se habló también de la calle que Umbral tendrá en Madrid, y yo, desde aquí, desde este blog papelero, envido a grandes y propongo que no sea calle sino camino. El camino de Umbral. Y que esté en Argöelles, o en el Madrid canalla, y que sea, al fin, homenaje de ese ser de lejanías más cercano que nunca. O sea.

Yasmina Reza, más ira que Arte

  • 15/01/2008
  • Imprimir
  • Enviar correo


Quizá porque en Francia siguen zarandeando su último libro -El alba el anochecer o la noche- desde todos los frentes (el literario, el político y el personal), o porque, ante todo, a medios y lectores lo que más les ha interesado son los aspectos morbosos que se deslizan en esta crónica implacable de la campaña electoral de Nicolas Sarkozy, me cuentan que Yasmina Reza está más prima donna y furiosa y exigente que nunca con la Prensa, a la que no perdona ni un adjetivo de más ni una declaración entrecomillada de menos. O sea, que los de Anagrama, que lanzan el libro a comienzos de febrero, se la prometen muy felices con las futuras ventas aunque más de uno esté deseando secretamente que no venga ni se pelee con nadie más. Que no hay Arte que valga con malas pulgas. O sea.



Una vez más, un listo con listas ha pasado de nuestro país.

Sean Donson acaba de elegir para The Guardian las 10 librerías más hermosas del mundo, y, naturalmente, ni ha visitado La Central, ni La Casa del Libro, ni Antonio Machado, ni...

Eso sí, les recomiendo que si visitan las ciudades de las seleccionadas, no se lo piensen y no se las pierdan.

¿O hay algo mejor que hacer en Maastricht que recorrer Boekhandel Selexyz Dominicanen (la primera de la lista), o en Bruselas sino disfrutar Posada Books (la sexta)?

Las otras ocho son El Ateneo (Buenos Aires); Livraria Lello (Oporto); Secret Headquarters comic bookstore (Los Angeles); Borders (Glasgow); Scarthin's (Peak District, Inglaterra); El lugar de la Mancha (Péndulo) en Mexico; Keibunsya (Kyoto) y Hatchards (Londres).

Estrategias y zancadillas

  • 10/01/2008
  • Imprimir
  • Enviar correo


Ni esperanza, ni love... Según la revista alemana Kulturaustausc, que se ha atrevido a escoger la palabra más bella del mundo, la elegida es la turca Yakamoz, que significa "el reflejo de la luna sobre el agua". La verdad es que participaron cientos de palabras de 58 países, pero ninguna española, una lástima. En segundo lugar aparece el sintagma chino "hu lu" (un ronquido armónico). Otras palabras seleccionadas fueron "volongato" (caótico) de la etnia africana baganda; la noruega "Oppholdsvaer" (la luz del día después de la lluvia), la voz de la etnia africana de los hausa "Madala" (gracias a Dios) y la portuguesa "saudade". Tal vez que la palabra turca haya sido la elegida tenga que ver con la inmensa comunidad de ese origen que vive en Alemania, pero me gustaría reivindicar desde esta Papelera la belleza de nuestro idioma. Ya les contaré cómo pienso lanzarles el guante pero, por ahora, vayan seleccionando su palabra preferida en español...



Si pensaban que era imposible publicar un sólo inédito más relacionado con Federico García Lorca, estaban muy equivocados: dentro de un par de semanas RBA lanza Cartas de Vicenta Lorca a su hijo Federico, un breve pero intenso epistolario sin grandes hallazgos literarios (más bien ninguno) pero cargado de emotividad y sencillez. Me cuentan que las primeras cartas se remontan a 1920, y que, como subraya Lluís Pasqual en su Prólogo, "no sólo ofrece la mirada de doña Vicenta hacia su hijo, sino algo más hermoso y más nítido: el reflejo del propio Federico en esa mirada."



Mal empezamos el año cuando la primera propuesta de Planeta es La estrategia de la zancadilla, de Stanley Bing, un curioso tratado que, a partir de las teorías sobre la batalla del filósofo chino Sun Tzu, diseña una estrategia de guerra para el campo de batalla laboral. ¿Se convertirá en lectura obligatoria dentro del mismísimo grupo planetario de José Manuel Lara? ¿Habrá quizá un anexo para salir victorioso de las escaramuzas editoriales que se avecinan? Yo, por si acaso, ya he reservado mi ejemplar.



Me alegra ver en el horizonte la retrospectiva que la Tate Modern dedicará a nuestro Juan Muñoz y me acuerdo de la deslumbrante Double Bind, la extraordinaria pieza que montó precisamente en la Sala de las Turbinas del templo londinense pocos meses antes de su muerte. Me hablaron en su día de la voluntad de los responsables del legado del artista de que Double Bind fuera instalada en un espacio público de Madrid. ¿A qué espera Gallardón?¿No sería su gran oportunidad para resarcirse de su inoperante política cultural en materia de arte contemporáneo y echar el resto para traer la obra maestra del añorado artista madrileño? Cristina Iglesias y Vicente Todolí han de ser sus interlocutores, señor alcalde.



La vertiginosa celeridad de CEGAL, ya saben, la Confederación Española de Gremios de Libreros, a la hora de actualizar su página web explica muchos de los problemas del sector. Más de un mes después de haber fallado el premio Librero Cultural 2007 en www.cegal.es no sólo no consta el nombre de la librería galardonada (La Mar de Letras), sino que todavía aparecen las bases de la convocatoria, y se anuncia que el premio "será fallado a finales de noviembre de 2007". ¡Qué vértigo!



¿Podrán ver el común de los madrileños el celebrado Paso doble de Icíar Bollaín, está indignada porque no se ha tenido en cuenta la canción Esa luz para las nominaciones porque Luis Tosar la canturreaba en La noche del hermano, aunque entonces no se registró como composición en la SGAE. Tosar luego la desarrolló para Mataharis y ahora el productor, Santiago García de Leaniz, está tan enfadado que amenaza con darse de baja. Lo dicho, surrealista. Por ser suaves.

Pombo for president

  • 09/01/2008
  • Imprimir
  • Enviar correo


Álvaro Pombo sí que es un paracaidista, pero de los de verdad, de los buenos y valientes. ¿Cómo, si no, se explica que el académico (y premio Planeta, y tertuliano, y filósofo, y poeta), vaya a ser cabeza de la lista para el Senado por Madrid de Unión, Progreso y Democracia (UPD), el partido de Rosa Díez?


Cuentan en la red que se lo propusieron hace dos semanas, y que apenas se pensó el aceptar el envite. Y que su compromiso con el partido viene de lejos, de cuando participó en el acto de homenaje a la Constitución que celebraron el mes pasado, y fue entonces cuando leyó un discurso profundo y zumbón, como todo lo suyo.


Lo confieso: me relamo sólo con imaginar los futuros debates electorales en los que el narrador se enfrente a los candidatos convencionales y mansos... ¡No saben lo que les espera!


Sí, va a ser un clamor.


Ni Barack Obama ni Hillary... Pombo for president!

Bon Nadal, a veces

  • 07/01/2008
  • Imprimir
  • Enviar correo


Era, desde hace meses, un secreto a voces: Francisco Casavella se lleva el Nadal. Y se lo ha llevado, vaya que sí, a pesar de los desmentidos.



En su momento me contaron que el pobre Emili Rosales, nuevo editor de Destino, estaba tan desolado por la filtración que hizo decir cuasi-oficialmente que Casavella no tenía novela terminada. Y ahora que parece que sí la tenía ha dejado a los pies de los caballos a los de Prensa de su Casa, aunque mejor que hayan mentido, porque, si no tenía novela, ¿cómo ha ganado?



En fin, que lo sabíamos todos.



Por eso casi no importó que en la penosa conexión en directo de Televisión Española, la periodista destacada se empeñase en gritar que esa noche se fallaba el premio y que bla bla blá, mientras, de fondo y por su culpa apenas se distinguía la voz del presidente del jurado, Germán Gullón, proclamando al ganador y a la finalista.



¿Qué quieren? Como si de una tertulia cualquiera se tratase, quien ganó fue la periodista, que cuando anunció que al fin se callaba para escuchar el fallo (ya anunciado durante su griterio anterior), impidió de nuevo que escuchásemos a la finalista (Eva Díaz), mientras, eufórica, explicaba el argumento de su novela.



Aunque, puestos a señalar, ¿por qué la televisión pública trasmite el fallo de este premio, y del Planeta, y no otros? ¿Qué pasaría si los que organizan, por ejemplo, el Café Gijón, el Herralde, el Ateneo de Sevilla o el Comillas, exigieran el mismo trato?

Marejada para 2008

  • 03/01/2008
  • Imprimir
  • Enviar correo


La noche de Reyes, como saben, se falla el Nadal, y me cuentan mis confidentes que, a pesar de los desmentidos, Francisco Casavella podría conquistar el premio, aunque también se haya lanzado, dicen que para despistar, el nombre de Juan Bonilla. La premiada, en cualquier caso, será una novela histórica de excelente factura en un año en el que han proliferado las novelas de autores primerizos con relatos urbanos y desgarrados. ¿O me habrán vuelto a engañar?



El año que acabó con el anuncio de Manuel Borja Villel como director del Reina Sofía, empieza ya con dimes y diretes, rumores y maldades en torno al recién llegado. A pesar de que el ministro anunciaba también en aquella rueda de prensa el fin de "meses complicados y difíciles" para el Museo, la gestión del Centro tendrá que esperar (dicen desde dentro que hasta tres meses) a que el nuevo director estrene el despacho de Santa Isabel. En enero tomará posesión del cargo y esperamos que pronto tome también las riendas del maltrecho Museo Nacional. El Reina lleva desde septiembre sin cabeza visible y no hay momento ya de ponerse estupendos y retrasarlo más.



Parece que hay marejada en el mundo de la distribución, una de las claves de la edición en España: para empezar, Anagrama retrasa hasta febrero sus primeros lanzamientos del año (Saber perder, de David Trueba; Los amantes de silicona, de Javier Tomeo; La Casa de los Encuentros, de Martin Amis; Diario de Golondrina, de Amélie Nothomb; El alba la tarde o la noche, de Yasmina Reza; Chesil Beach, de Ian McEwan...) porque abandona su distribuidora de siempre.



Blanca Marsillach se ha asociado a Salaberría para unir el teatro madrileño Fígaro al nombre de su padre. La actriz y productora se ocupará de programar el teatro hasta el verano y piensa comenzar con una pieza inédita de Adolfo, adaptada por Paco Mir. La actriz cree que ya es hora de que algún teatro del centro de la ciudad lleve el nombre de Adolfo Marsillach. No le falta razón.



Hay quien dice que se repite como el ajo, y no tal vez no le falte razón. Pero lo confieso, estas navidades me lo he pasado pipa leyendo la colección de relatos de Woody Allen, Pura anarquía (Tusquets). Trato de hacer memoria pero no se me ocurre nadie, y digo bien, nadie, que sea capaz de hacer chistes sobre Nietzsche, Shopenhauer, Alma Mahler o Sartre y que no sólo no resulte pedante, sino absolutamente desternillante. Háganme caso y léanlo, no se arrepentirán.



Lo de los exhibidores de cine comienza a pasar de castaño oscuro. Nadie puede discutirles que tienen una parte de la razón, ésa que tenemos todos, pero de allí a amenazar con no incluir ni una sola película española en ese porcentaje de filmes europeos que por ley deben cumplir (un 25%) comienza a ser un pelo demasiado. Esto, después de haber insultado de todas las maneras posibles al cine nacional. No sé, menos mal que siempre nos quedará González Macho, que sigue viento en popa con sus muy patriotas cines Renoir.



Sin perder la sonrisa ni la daga de reglamento, siguen nuestros editores robándose autores como locos. La penúltima fuga la protagoniza Tracy Chevalier, la autora de La joven de la perla. Fichada hace unos años, a bombo, platillo y chequera por Alfaguara, que publicó después con desigual fortuna El azul de la virgen, ángeles fugaces y La dama y el unicornio. Pues bien, ahora será Lumen la que lance, el próximo febrero, su novela más reciente, El maestro de la inocencia , las aventuras de una familia de finales del XVIII que tras una desgracia familiar se traslada a Londres para convertirse en vecinos del mismísimo William Blake.



La poesía no sólo es un arma cargada de futuro, sino también de pasado y de memoria: un nuevo libro, Poesía diaria, porque el silencio es mortal1, recupera ahora la historia de las víctimas de la represión a través de los recuerdos y las rimas de familias que perdieron a hijos e hijas, hermanas y hermanos, maridos y esposas y que han ido apareciendo en la prensa a lo largo de treinta años a modo de "recordatorios", en los aniversarios de las desapariciones.



P. D. ¿Qué está pasando en la Fundación Lázaro Galdiano?

    La papelera de Juan Palomo

    Juan Palomo


Anteriores

  Publicidad



Más Blogs
Blog
Blog
Blog