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La papelera de Juan Palomo por Juan Palomo

{In & Out}

  • 27/12/2007
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Vivir es ver partir, lo sé, pero han sido demasiadas las muertes de este año. Francisco Umbral, el prosista español más brillante del siglo XX, Fernán Gómez, Mailer y Kapuscinski, Bergman y Antonioni , Rostropovich, Béjart, Pavarotti. Nos dejan demasiado huérfanos, ¿no creen?



El relevo de Carmen Calvo como ministra de Cultura y su sustitución por César Antonio Molina, que ha sacado adelante en unos meses muchos de los proyectos en los que su predecesora llevaba años trabajando.



La lamentable gestión de Rosa Regàs al frente de la Biblioteca Nacional, marcada por el sectarismo más feroz, el despilfarro y una ineficacia rayana en el delito en lo que a la seguridad de los tesoros bibliográficos que custodiaba se refiere.



El nombramiento de Milagros del Corral como directora de la Biblioteca Nacional: por primera vez ocupa el cargo un miembro del Cuerpo Facultativo de Archiveros y Bibliotecarios.



La polémica que rodeó la última Feria de Francfort, que inauguró Quim Monzó: dedicada a la literatura de Cataluña, un provincianismo sectario impidió la presencia de autores como Juan Marsé, Eduardo Mendoza o Enrique Vila-Matas por el terrible delito de escribir en castellano. Otra ocasión perdida.



La ampliación del Museo del Prado de Moneo mereció halagos de todos los sectores. Tras años de trifulcas por los polémicos presupuestos, descubrimos el nuevo Prado. Mención especial merecen las maravillosas puertas de Cristina Iglesias.



El decepcionante Pabellón Español en la Bienal de Venecia. De seguir la políticamente correcta adjudicación por autonomías, esperemos que la siguiente se ponga las pilas.



La Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid es un vivero de futuros profesionales. Pena que su estimable cuadro de profesores pierda a uno de las grandes referentes teatrales de este país, el catedrático Ricardo Domenech, quien se jubila el próximo año.



Decepcionante el montaje que Matthias Langhoff presentó en el Festival de Otoño: Quartett, de Heiner Möller. Texto y puesta en escena tenían olor a naftalina.



Enhorabuena a Francisco Nieva por la edición de sus Obras Completas. Por fin, aparecen juntos todos los dramas, además de su prolífica obra ensayística y narrativa.



Muchos prefieren taparse la nariz y los ojos para no ver la persecución de la que son víctimas en Cataluña los que no rezan con los nacionalistas. Ilustrativo es que Boadella y su compañía Els Joglars hayan optado por dejar de actuar, hartos de tantos insultos.



Derechos de autor. Sí, hay que defender los derechos del autor. Este año ha quedado bien claro que es necesario buscar una salida al estilo abierto -en algunos casos perpetrado- por internet y los nuevos soportes.Desde el cd al móvil.



El canon digital: se aprobó la llamada Ley de Impulso a la Sociedad de la Información sin consenso por mucho que los ministros de Industria y Cultura hayan calificado el proceso de "equilibrado". Quedó muy progre pero... ¿quién consultó a los usuarios? ¿Será homologable con la normativa europea?



Otra norma por los pelos: la Ley del Cine. Cuatro años de gritos y peleas que terminaron con Amenábar y CAM sellando en la calle la "paz social", y todos tan contentos. Se ha ganado una batalla, pero el cine español seguirá dando guerra en 2008. Si no, al tiempo.



Aunque se supone que la abundancia de óperas primas es síntoma de salud cinematográfica, que más de la mitad de las películas que se estrenan lo sean comienza a ser otra cosa. Tiene mucho que ver con la dependencia de las subvenciones y poco con una voluntad de renovación.



Tras el exitazo en todo el mundo de Penélope Cruz con Volver en 2006, Javier Bardem suena en todas las quinielas como favorito al Oscar por No es país para viejos tras su nominación al Globo de Oro. He visto la película en USA y está soberbio.



El Real de Miguel Muñiz abrió su temporada con un Boris Godunov que dejó a más de uno boquiabierto. Más que por los 18 solistas requeridos y las 85 voces de un ampliado coro, por la insulsa escenografía de Klaus Michael Gröber.



Jorge Fernández Guerra dejó aparcada su carrera como compositor para gestionar "honestamente" el CDMC. Sin embargo, y por sorpresa, este año le llegó el Premio Nacional de Música. En la categoría de composición, claro.



El Palau valenciano naufragó con las lluvias. Otra vez, la maquinaria al traste, Calatrava cuestionado y la programación con bajas.

Un día de cólera

  • 22/12/2007
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Me aseguran que ha sido una operación perfectamente calculada, con el único propósito de boicotear el proceso de selección de director del Museo Reina Sofía. De descarrilar la operación de profesionalidad y transparencia, de echar al traste la independencia del museo, de poner la proa al discreto Manuel Borja-Villel ... O sea, varios y espurios propósitos de un grupo de poder encabezado por Calvo Serraller (¿me atrevo a decir que secundado por Miguel Zugaza, director del Prado? Sí, me atrevo.) Así pues, la información aparecida sobre los candidatos a director del Reina Sofía ha sido una conjetura interesada, porque ni son todos los que están (hay otros nombres internacionales presentados) ni están todos los que son (de alguno en el Ministerio no tienen ni noticia). ¿A qué viene el interés? A que pierden el control del museo que con Ana Martínez de Aguilar era pan comido.



César Antonio Molina no pierde un minuto: lo mismo recupera los mapas esquilmados de la Biblioteca Nacional que anuncia como iniciativa propia una catalogación que lleva años realizando Pablo Jauralde (como él mismo explicó en El Cultural). Y escribe, y mucho, a juzgar por las 536 páginas de Esperando a los años que no vuelven. Memorias de ficción, III, que lanza Destino a finales de este mes. Lástima del galicismo "Sudamérica" que se multiplica en sus páginas, impropio de un ministro de la cosa cultural. ¡Con lo que dijimos y escribimos cuando Luis Alberto de Cuenca era secretario de Estado de Cultura y no perdía ocasión de promocionar sus versos en los Cervantes del mundo!



La semana que viene se asoma generosa de novedades. Arturo Pérez-Reverte publica un relato histórico sobre el madrileño 2 de mayo más pegado a la historia que nunca. Un día de cólera lo ha titulado y es el relato del pueblo de Madrid de unas horas de ese sangriento día de mayo. Y vuelve también mi añorado José Antonio Marina. Les confieso que lo echaba de menos, porque la rentrée literaria otoñal lo es menos sin él. También porque ahora que se descubre sin pudor como el "detective cultural" que siempre fue, me inquietaba saber dónde estaría husmeando. Y valía la pena la espera, porque la emprende ahora con los placeres y el deseo nada menos, estudiando en Arquitecturas del deseo. Una investigación de los placeres del espíritu (Anagrama) de dónde proceden, cómo se educan y manipulan. Eso sí, rijosos, abstenerse.



Las críticas siempre duelen, pero hay algunas que actúan como el ácido sulfúrico. Y eso no es constructivo, no es lo que el Real espera de un crítico, sobre todo cuando su pintor de cámara es asaeteado por un atrevido plumilla que -con ínfulas de héroe- carga contra él por su pésima contribución en la obra de Musorgski, atreviéndose a calificarla de "impotencia artística". Su director general, Miguel Muñiz, ha privado al ignorante plumilla de ir acompañado a los estrenos, de colaborar en catálogos y programas de la casa como venía haciendo y de ver los ensayos generales. ¡Nimiedades! Si yo fuera él lo condenaría a ver las óperas desde el gallinero. Seguro que no volvía a repetir la "hazaña".



Los cineastas estadounidenses parecen haberse puesto de acuerdo para revisitar el western. A la película de los hermanos Coen que protagoniza Javier Bardem, No Country for Old Men, y a la de Brad Pitt, El asesinato de Jesse James, se suma lo último de Paul Thomas Anderson: There Will Be Blood. Ocasión también para ver a un meticuloso actor que se prodiga menos que una beata en una fiesta de Versace, el fiero Daniel Day-Lewis.



No, no tengo palabras para interpretar lo sucedido a Nacho Cano. ¡Expulsado del teatro en el que se representa el musical que él mismo ha compuesto y dirigido! Echan a su amigo y auténtico impulsor de Hoy no me puedo levantar (José Manuel Lorenzo) de la empresa que lo produce (Drive), y Cano se nos erige en delegado sindical, convocando reuniones ilegales con los trabajadores ante la amenaza de que pierdan su puesto de trabajo. De ésta si que no me levanto.



Un rumor agita desde hace días el patio cultural: que el premio Nadal, esperanza de los autores noveles y de los que hace décadas que dejaron de serlo, estaba dado, y que Francisco Casavella era ya el ganador. Pues bien, me aseguran que no se ha presentado... porque no ha acabado la novela, lo que no desmiente que lo hubieran tocado, pero que al menos tranquiliza a los demás.

Un brindis al sol

  • 20/12/2007
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El concurso internacional del Reina Sofía o como se acaban los filones. Almodóvar salta a la actualidad con disco, con anuncio de película... y con Variety. Follet publica la continuación de Los pilares de la Tierra, para salvar el balance editorial. El caso Litvinenko salta al cine: la cartelera denuncia, pero ¿responde el público? Velázquez y J.K. Rowling o el loco mundo de las subastas.



La red no para de ofrecernos insólitos descubrimientos. El último que corre por ella a mí me llega a esta papelera en forma de vídeo: en él, el crítico de arte Francisco Calvo Serraller no se corta un filo para calificar de "brindis al sol" el concurso para elegir al nuevo director del Reina Sofía. Estaba claro que no era partidario, todo el mundo del arte sabe por qué. Qué bobada, elegir mediante un concurso internacional pudiendo colocar al amigo que además te encarga dos de cada tres comisariados del museo y prácticamente todos los cursos de arte que se imparte en él. Pero esta vez el crítico da sus razones y asegura que el concurso"plantea muchos problemas de muchas índoles que lo ponen en cuestión". ¿Por qué? Pues el bueno de Calvo argumenta que "el puesto es un cargo de confianza que debe elegir el ministro", que "se ha planteado de una manera frívola", que "no se ha estudiado bien su planteamiento administrativo"... La culpa, dice, es la de un ministro que "se ha abandonado a las peticiones y reclamos de plataformas y grupos que no van ser representativamente democráticas". En fin, el vídeo ha dejado pasmados a montescos y capuletos del arte. A mí no. ¿A ustedes?



Almodóvar publica disco con las canciones de sus películas y suelta la lengua sobre su nueva película, que se llamará Los abrazos rotos. Pero más se la soltó hablando con Variety, revista a la que dio detalles suculentos, como el presupuesto: 12 millones de euros, o que sus referentes serán En un lugar solitario de Nicholas Ray y Cautivos del mal, de Vincente Minelli. La imagen de la protagonista, Penélope Cruz, se inspirará en la "turbulencia transparente de Gene Tiern y la arrebatadora belleza de Linda Darnell en El ángel caído de Preminger". El cineasta añadió que el filme versará sobre "el destino, el misterio de la creación, la culpa, el poder sin escrúpulos y la eterna búsqueda de los padres a los hijos y los hijos a los padres".



Ya lo anticipé la semana pasada: el año ha sido tan malo en cuestión de ventas que parece que algunos editores apuestan a lo grande para que les cuadren las cuentas. Así, el 28 de diciembre sale, con tirada millonaria, Un mundo sin fin, de Ken Follet (Plaza & Janés), la continuación de Los pilares de la Tierra, que se ha retrasado casi veinte años. Tan larga ha sido la espera que la acción se sitúa dos siglos después de la construcción de la catedral de marras. O sea.



La cartelera aparece cada vez más salpicada por la política. Tras unos años en que los cineastas parecían interesados en cualquier cosa menos en los problemas del mundo, ahora sucede lo contrario. Mañana se estrena El caso Litvinenko, el documental-vendetta con el que su esposa Marina le pone las cosas claras a Putin. A pesar de ese director-conductor, Andrei Neksarov omnipresente a lo Michael Moore, es un documento de actualidad sobre los manejos de las grandes potencias. Lástima que la taquilla confirme que el público quiere evadirse en el cine, no que le hablen de política.



El mundo de las subastas está loco y desalentador: un retrato de Felipe IV de Velázquez no encuentra quien le compre, y un libro de cuentos de hadas creado, escrito a mano e ilustrado por J.K. Rowling, que salía por 100.000 dólares, se ha vendido por casi 4 millones. Lo mejor no es que se trate de uno de los siete ejemplares existentes de The Tales of Beedle the Bard (Los cuentos de Beedle el bardo), sino que el dinero irá íntegramente a The Children's Voice, una organización benéfica fundada en 2005 por Rowling. O sea, que la madre de Harry Potter tenía razones para afirmar en un comunicado lamentable que "la Navidad ha llegado antes para mí".



Menos esperanzas tienen, en cambio, muchos autores con contratos ya firmados o proyectos en firme con Bruguera, ante los rumores que no cesan sobre su venta inminente. Seguiremos informando.



Juan Antonio Hormigón, desde la Asociación de Directores de Escena de España, vuelve a la carga. Ha presentado nada menos que "35 propuestas para la gobernación de los teatros de España". Y la primera, en la frente: "Presentar ante el Congreso un proyecto de Ley de Teatro o de las Artes Escénicas. Dicho proyecto debería contemplar el teatro como sistema, lo que implica considerar aspectos diversos vinculados con su definición y sentido". ¡Pues claro!

Arrabal, jaque mate

  • 20/12/2007
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Tantos años jugando con las palabras y los públicos han convertido a Fernando Arrabal fuera de España en una leyenda de los escenarios, y, lamentablemente, aquí, en una suerte de bufón impertinente.


Sabíamos, eso sí, de sus amistades con Milan Kundera o Houellebecq, y de su amor por el ajedrez, pero, en cambio, casi nadie conoce hasta qué punto está detrás del éxito de Gata Kamsky, el nuevo campeón del mundo de este deporte.


Resulta que la familia Kamsky huyó de la Unión Soviética cuando el futuro campeón tenía catorce años. Se instalaron en Nueva York , sin medios, hasta que Arrabal (sí, el bufón, el maldito) logró un patrocinio de medio millón de dólares de una firma francesa, Inmopar. También movilizó a numerosos intelectuales para que firmasen un manifiesto que impidiera el boicot del que Kamsky era víctima en la antigua URSS. Cómo sería la ayuda que una vez que se encontraron, el padre del ajedrecista le deslizó billetes en su bolsillo mientras estrechaba su mano. Cuando el escritor llegó a su casa, se encontró con 800 dólares, que le devolvió de inmediato y todo acabó en una cena en el mejor restaurante ruso de Nueva York. O sea.

Favor con favor...

  • 13/12/2007
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Lo que está ocurriendo con el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología no tiene nombre. O sí. Parece que el presidente Zapatero ha vuelto a pagar favores políticos con el traslado de su sede en Madrid a La Coruña. ¿Forma parte de los lodos surgidos de la política de apoyos parlamentarios? Sea cual sea el motivo -siempre electoral- el mundo científico en general y los miembros del consejo científico de la Fundación de Apoyo al Museo en particular están que trinan. Y mientras, el secretario de Estado de Univesidades, Miguel ángel Quintanilla, dejando hacer sin decir, y la ministra del ramo, Mercedes Cabrera, mirando para otro lado e incluso nombrando nuevo director. Porque parece que Amparo Sebastián tiene los días contados y que ya hay nuevo director en La Coruña (un tal Ramón Núñez, conocido experto en Sus Labores) y que hay una sede de unos insuficientes 4.000 metros cuadrados cedidos por una institución pública local. Porque, de momento, la colección se queda en Madrid por cuestiones técnicas. Como ven, una buena forma de empezar y de celebrar los primeros diez brillantes años de la institución.



Un año más, han vuelto a hacerlo: los editores españoles habrán vendido más o menos, y tal vez no hayan cerrado grandes negocios en la feria de Guadalajara, pero se han divertido de lo lindo a pesar de saberse cómplices de la monumental campaña publicitaria de un grupo rival. La cruda, al parecer, les impidió denunciar los abusos. ¿Tendrían miedo de las balaseras o del silencio quizá? Y más sobre editores: se dice (y ojalá se equivoquen) que el futuro de la editorial El Andén, ya saben, la penúltima aventura de Juan Pascual, es incierto y apunta a un pronto descarrile. Ojalá sea otro burdo rumor, que al bueno de Pascual enemigos no le faltan.



Me cuentan también que la última reunión del patronato del Teatro Real fue más polémica que un montaje de Calixto Bieito. Al parecer la prisa era tal que los patronos aprobaron a la carrera los presupuestos y la próxima programación, sin apearse como quien dice del caballo. Y dejaron en el aire, claro, muchas preguntas, una de ellas la de uno de los patronos al que no le cuadraban las cuentas: ¿por qué -preguntó ingenuo él- se paga al maestro López Cobos 17.000 euros del ala por función, si es el director titular del Teatro? ¿No es una cantidad excesiva incluso para Barenboim o Zubin Mehta? Mutis por el foro, así que habrá que estar atentos a las Buenas Prácticas de Gregorio Marañón.



Jordi Pujol ha hecho al fin memoria del pasado y está dispuesto a contarlo casi todo. Para empezar, en febrero lanza sus Memorias (1930-1980), que recorren sus años de lucha antifranquista, las esperanzas y decepciones de la Transición y su ascensión al poder. No faltan, al parecer, retratos más o menos amables de Adolfo Suárez, Josep Tarradellas, Santiago Carrillo, Felipe González, o Miquel Roca. Pero se queda el ex honorable a las puertas del suculento poder que ostentó durante 23 años. ¿Se creerá que es lo anterior lo que importa al ciudadano?



El próximo 17 la Academia de Cine anunciará las candidaturas para los Goya. Unos Goya todavía polémicos pues ahora se anuncia la anulación del premio a la Mejor Película Europea. Otra torpeza. La gran incógnita es si El orfanato, ópera prima de J. A. Bayona, copará la mayoría de las nominaciones, o habrá chance para debutantes como Félix Viscarret y su Bajo las estrellas o para el cine de autor más genuino representado por filmes como Yo de Rafa Cortés, La influencia de Pedro Aguiler o La soledad, de Jaime Rosales. Por cierto, sigue la catarata de cine sobre la guerra de Iraq. Mañana llega La batalla de Hadiza, Plata en San Sebastián. Espero que tenga más suerte que el malogrado Redacted de Brian De Palma.



El sábado cumple 100 años uno de los arquitectos más respetados y valorados del mundo: Oscar Niemeyer. El brasileño, todavía en activo, supervisa directamente todos los avances del Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer que se está construyendo en Avilés, que será sede permanente de la Bienal Iberoamericana de Arquitectura. Y para aprovechar el aniversario (aunque no tanto, porque la lanzan sólo en inglés) Phaidon publica en España su autobiografía, en la que desvela cómo su pasión por la filosofía, por su familia, Brasil, las mujeres, el comunismo, el arte y la literatura son la clave de su arquitectura.

¿Ser o no ser?

  • 11/12/2007
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¿Ser o no ser? ¿Ir o no ir? Y si voy, ¿a dónde?

¿A la Barcelona de los años 70, o al Madrid de 1808?

Porque mañana miércoles, a la misma hora (19'30) y en Madrid se presentan dos de los libros de las navidades, La ciudad que fue, de Jiménez Losantos, y Un día de cólera, de Pérez-Reverte. Lo de menos es que a Reverte lo presente el director del único programa cultural de TVE, Oscar Lopez (ya verán cómo le dedica uno de sus microespacios), y que todos los medios, especialmente los de la Casa Prisa, lo traten, y lo traten bien.

Lo de más es que todos los que jalean Un día de cólera ningunearán el libro de Jiménez Losantos por protestón, aunque lo que cuente no se diferencie demasiado de lo narrado por Pepe Ribas en Los 70 a destajo, entrevistado y reseñado y celebrado ruidosamente por todos [Lea un extracto].

Con lo que me gustan los faltones a mí.



Todos los editores con los que hablo atribuyen a los demás colegas un 2007 de ventas terroríficas por lo escaso, aunque, ellos sí, se hayan salvado... Pero, ¿será verdad que se están adelantando lanzamientos de 2008 por la crisis? ¿Es lo que ha ocurrido con Matilde Asensi y su Tierra firme: Martín ojo de plata?



La semana pasada se cumplieron 150 años del nacimiento de Joseph Conrad, y no me resisto a recordarles que las razones del odio que Nabokov manifestó siempre hacia la obra del autor de El corazón de las tinieblas, no se debían tanto a la envidia como a oscuros pleitos personales: Según cuenta J. F. Foguel, "Dimitri, el abuelo de Nabokov, había reprimido en 1862 un levantamiento polaco que tenía entre sus responsables al propio padre de Conrad. Casi toda la familia cercana a Conrad fue asesinada por las tropas de Dimitri Nabokov. Su nieto no soportaba la denuncia hecha por el escritor polaco de la barbarie rusa personalizada por un antepasado de su familia. ".



Al parecer, el odio más célebre de Nabokov, el que sentía hacia Dostoievski, se debía a lo mismo : "no fue el abuelo sino el tío bisabuelo de Vladimir Nabokov, quien fue encargado de la investigación sobre Dostoievski cuando este tramaba un complot contra el zar. Después, fue el jefe de la fortaleza Pedro y Pabo donde Dostoievski quedó detenido. Otra vez, Vladimir Nabokov no sabía cómo asumir un antepasado carcelario".

Oportunidades perdidas

  • 06/12/2007
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El contencioso entre el ayuntamiento y la baronesa se irá enfriando y encauzando en el sentido común, porque así lo manda la cordura y la voluntad de casi todos los implicados. El Ministerio de Cultura también anda en ello. ¿Por qué se ha llegado a este punto? Básicamente, porque el museo Thyssen no contestó en octubre del año pasado a la propuesta del Ayuntamiento; es decir, no se firmó lo que se tenía que haber firmado: dos carriles de bajada y otro para el autobús, junto a la acera del Museo. Por no decir un "sí, quiero" entonces, estamos como estamos. La propuesta había llegado, además, después de un acercamiento entre Ruiz Gallardón y la señora Cervera propiciado por Jesús de Polanco, que les invitó a comer porque "tenéis que llegar a un acuerdo". Oportunidad perdida. No quiso la baronesa entonces y la propuesta que ha llegado ahora es bastante peor. Además, ya no hay árboles a los que agarrarse, y el chantaje de llevarse los cuadros a otra parte, además de inviable, repele a todo el mundo, ¿Y ahora qué? El deseo de todos es pasar a la clandestinidad.



El Círculo de Bellas Artes de Madrid empieza a convertirse en una fábrica editorial. Y con dinero de todos. Además de sus cuidados minilibros y de una revista que para sí quisieran grandes instituciones culturales (de la antigua y práctica Minerva no quedan ya ni las raspas), ahora llega el último premio de Ensayo, una obra de George Didi-Huberman que no está ni traducida al castellano y que publicará Antonio Machado Libros (propiedad de la librería "de la casa", y cuyo dueño, Miguel García, formaba parte del jurado). Habría que recordar al director del CBA, Juan Barja, que no todo pasa por editar libros para minorías, y que esa casa haya que apuntalarla desde varios frentes para que siga estando donde estuvo.



de Cecilia Bartoli llegó, presentó su lujoso homenaje a María Malibrán y fuese convertida en una superventas. Hasta ahí, todo bien. El caso es que algunos especialistas y cierto público al que no se le escapa nada, no han tenido otra opción sino devolverlo y pedir el dinero. La culpa no es del disco sino del libro que lo acompaña, escrito en varios idiomas menos en español, siendo como fue española la gran Malibrán. Si no ganamos estas batallas ya puede el Cervantes abrir sedes por todo el mundo, que no servirá de nada.



Me cuentan mis espías que la parodia no estaba muerta, sino que "estaba de parranda": ayer se estrenó Arma fatal, un título dudoso que esconde una desternillante sátira de las películas policiacas. Y no me olvido de La brújula dorada, protagonizada por Nicole Kidman, que promete arrasar estas Navidades, aunque al parecer sea flojita.



Vengo de la Huerta de San Vicente, maravillado de la exposición que Hans Ulrich Obrist ha montado. No hay duda de que el comisario y muchos de los artistas seleccionados son figuras de primer orden . Y es que nada como un buen presupuesto, un millón de euros, para convencer al personal. Algo parecido a la cantidad anual con la que malviven todo el año muchos de nuestros museos. Pero, ¿quién ha puesto el millón de marras?



Esta semana nos hemos quedado solos: el mundo del arte se ha desplazado a Miami, muchos a ArtBasel Miami (Helga de Alvear, Juana de Aizpuru, Pepe Cobo), otros a las ferias que se montan al calor de la hermana americana de Basel, y los coleccionistas, críticos y demás, a ver el arte que viene. Y, de paso, a despedirse de Samuel Keller que deja en manos de un triunvirato (Cay Sophie Rabinowitz, A. Schünholzer y Marc Spiegler) la dirección de la que dicen es la mejor feria del mundo.



Maravilloso. El Museo del Prado ha cedido el Casón del Buen Retiro para que, bajo la bóveda de Lucas Giordano, en el antiguo Salón de Baile, Miquel Barceló y el coreógrafo francés Josef Nadj nos acercasen la performance Paso Doble que ya presentaran con éxito en Avignon. Una rareza de primer nivel. Enhorabuena.



Comienzan a derramarse las primeras listas con lo mejor de este 2007 que termina. El primero ha sido The New York Times, que selecciona Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño,como uno de los diez libros del año. Otro ejemplo de que la buena literatura acaba por imponerse. Como el espectacular éxito en España de El niño con el pijama de rayas, de John Boyle (Salamandra), del que desde mayo se han vendido 370.000 ejemplares. O sea, que aquí se lee.

Adiós a Luis G. Iberni, maestro y amigo

  • 03/12/2007
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Por una vez tengo que arrebatarle al viejo Pereira de Tabucchi su oficio (era, bien lo saben, necrologista de profesión, y la mejor prueba de que, como cantaba el poeta, para enterrar cualquiera vale/ cualquiera/ menos un sepulturero).



Mi blog, hoy, se tiñe de negro pena, de negro muerte, y es un planto por Luis G. Iberni (Zaragoza, 1963), maestro y amigo que durante muchos años (casi 15, desde 1993 nada menos) nos enseñó a gozar con la música clásica y sus estrellas.



Nada escapaba a su joven sabiduría: ni los secretos de los grandes intérpretes, ni los errores de gestión de tantas orquestas, ni la reivindicación, desesperanzada, de la zarzuela.



Su último proyecto, la biografía definitiva de Pablo Sarasate, que había ocupado sus horas los últimos dos años, no verá jamás la luz.



Su fragilidad, su inocencia, sus caprichos y también su malicia burlona, eran legendarias. Como su entusiasmo por la enseñanza o su compromiso en tantas causas perdidas.


Por eso, por él, por Luis Iberni, ¿qué quieren?, yo, descreído siempre, me borro la sonrisa de payaso.


Descansa en paz

    La papelera de Juan Palomo

    Juan Palomo


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