(20/10/2011)
Los lugares que habitamos forman parte de nosotros, nos definen. En el caso de Marguerite Duras, este vínculo es aún más profundo y poderoso. Es el esqueleto que sustenta la memoria de la escritora y cineasta francesa, es el punto de referencia sobre el que reconstruye su vida y se la cuenta a su amiga y colega Michelle Porte, repasando juntas un montón de fotografías antiguas en el jardín, mientras cae la tarde. 35 años después, aquella conversación revive en las páginas de Los espacios de Marguerite Duras.
"El que está a mi lado es mi hermano, el Joseph de Un dique contra el Pacífico. Murió muy joven, durante la guerra, por falta de medicamentos".