Lorenzo Silva
"Getafe Negro es una alternativa al pelotazo ladrillero"
- ( 19/10/2009 )
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Hoy comienza la II edición de Getafe Negro, festival especilizado en novela negra
Alberto Ojeda
La II edición de Getafe Negro arranca hoy, con la novela policíaca nórdica como protagonista. El comisario jefe del festival, Lorenzo Silva, ha conseguido traer a su querida ciudad algunos de sus valores emergentes (Mari Jungstedt, Jens Lapidus y Asa Larsson) y a la que se considera la madre de este género en aquellas tierras, Maj Sjöwall. Esta combinación de voces actuales y tradicionales acredita que la literatura noir escandinava no es fruto exclusivo de estos convulsos tiempos, sino que arraiga en una tradición bien asentada desde hace décadas.
P.- ¿Cuánto hay de paja y cuánto de grano en la novela negra nórdica actual?
R.- El nivel medio es francamente envidiable, en mi opinión, lo que refleja la realidad de unos países donde la formación de la población y por tanto los índices de lectura superan netamente los nuestros. Eso no quiere decir que todo sea igual de interesante ni, lo que es más importante, igual de original. Pero haríamos mal en despreciarlos antes de leer. Hay autores muy estimables, como todos los que vienen a Getafe Negro.
P.- El fenómeno nórdico en la novela negra no es algo actual, sino que tiene una tradición bien prolongada. ¿A qué achaca la pujanza de este género por aquellas tierras?
R.- Pues a un especial sentido de autocrítica, y en especial respecto de la gestión de los asuntos comunitarios, por los que los nórdicos sienten una genuina preocupación, fruto de una antigua y arraigada conciencia democrática. La novela negra apunta a las zonas de sombra, a las disfunciones de la sociedad, y es necesario que una sociedad se exija y sea mínimamente libre para producirla.
P.- Stieg Larsson suscita disparidad de criterios en la crítica especializada. ¿Lo ha leído? ¿Qué diría de su trilogía?
R.- Lo leí antes de que se tradujera al español, en la traducción francesa. Y lo que diría es que hay un narrador de aliento poderoso, con muy buen instinto para conducir tramas y construir personajes, incluso arquetípicos, y valiente para dar entrada en la ficción a las tensiones que todos experimentamos en la realidad contemporánea, sin que eso le impida desplegar una gran capacidad de fabulación. Aparte de eso, hace algunas cosas que a mí no me convencen, pero me cuidaré mucho de convertir eso en descalificación. La envidia es muy mala. Y a un difunto, peor.
P.- ¿En qué medida asocia la buena salud de la novela negra a la situación de crisis rampante que vivimos?
R.- Es lógico. La gran novela negra norteamericana floreció tras el crack del 29. Siempre que se derrumba una falsa apariencia, y más si era tan inmensa y autocomplaciente como la que acaba de caer, experimentamos la necesidad de bucear en la incómoda verdad. Y en ese viaje, el novelista tiene mucho que ganar, si se enfrenta a ella con valor y sin ideas preconcebidas.
P.- Debe de estar contento de haber organizado un tinglado que sirve para traer a su querida ciudad las grandes figuras del noir...
R.- Estoy contento, sobre todo porque desde esta pequeña ciudad hemos podido demostrar que para hacer algo hay que echarle ganas e imaginación, y no resignarse a ocupar el lugar que la coyuntura adversa o el prejuicio displicente parecen asignarte. Eso es lo que destacaría: que frente al modelo de pelotazo ladrillero y derroche monumental, Getafe ha demostrado que se puede "hacer ciudad" con empeños mucho menos costosos, en términos de euros, y mucho más potentes, en términos de proyección de una ciudad hacia afuera y de enriquecimiento de su propio tejido urbano y humano con las aportaciones del exterior. Este año crecemos y nos consolidamos, y el que viene vamos a por más.
P.- ¿En qué anda metido ahora?
R.- Acabo de publicar un relato infantil ilustrado que he escrito a cuatro manos con mi hija Laura, El videojuego al revés, con los siempre deslumbrantes dibujos de Violeta Monreal, y acabo de terminar de escribir la que será la quinta novela de la serie de Bevilacqua (y su sexto libro, si se cuenta la colección de relatos Nadie vale más que otro). Se llama La estrategia del agua y por primera vez Bevilacqua investiga un asesinato en la ciudad en la que vive, Madrid. Está inspirado (libremente) en un hecho real. Y por mi parte, supone el regreso a unos personajes que echaba de menos pero a los que he encontrado mejor con unos añitos más... Además, los he ascendido: ahora la sargento es Chamorro, Bevilacqua es brigada y, como principal novedad, tienen lo que Bevilacqua llama un becario, un guardia joven llamado Arnau. Saldrá en febrero de 2010. Y para entonces, yo ya estaré metido en una novela arriesgada de la que no puedo decir nada aún.
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