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The Oscar goes to...

A pocos días de la ceremonia que recordaremos por ser la de Penélope, repasamos algunas de las anécdotas más curiosas de la historia de los premios más famosos del mundo

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 | Publicado el 17/02/2009


ELCULTURAL.es
A cualquier rincón de España el teatro Kodak le queda bastante lejos, pero aquí, como el resto del mundo, se vive la ceremonia de premios cinematográficos como algo propio. Máxime si, como ocurre esta edición, hay un paisano o paisana entre los nominados. Y este año, tras el éxito de Bardem, se trata de Penélope, palabras mayores. Son sus Oscars y por ello se prevé una audiencia mayor que otros años.

Todos, en fin, gustan de ver la alfombra, hacer apuestas, deslumbrarse con los brillos, los rasos y tules y el paseíllo, o las lágrimas de una actriz supuestamente sorprendida. Hay quien, vía internet, convoca a propios y ajenos para ver los premios en algún local, quinielas de por medio, a pesar de que al día siguiente sea lunes, es una vez al año y se trata de la ceremonia cultural más famosa del mundo.

La cosa, que, parece mentira, va camino del siglo, este año cumple 81 inviernos, ha tenido tiempo de sobra de vivir las anéctotas más disparatadas, ecos de cada década que quedan en el recuerdo de quienes las vivieron, por si no habían nacido aún. Por si las habían escondido, les recordamos algunas de las más famosas. Por ejemplo, que el presunto secretismo que, pese a los rumores, envuelve a los ganadores, no siempre ha caracterizado a la ceremonia. En un comienzo, los premiados se daban a conocer con antelación para que la prensa pudiera incluirlos en su última edición en la noche misma del ágape. Pero en 1940 un diario quiso ser el más listo y anunció la letanía de galardonados por la tarde: había nacido el voto secreto.

De los primeros floridos banquetes en hoteles, la ceremonia, por falta de espacio, pasó a celebrarse en teatros, y en uno de ellos el mítico Marlon Brando se negó a llevarse la estatuilla a casa por considerar que Hollywood discriminaba a la población india. No era un hombre de medias tintas, no. Fue en 1973 y lo había ganado por su inolvidable actuación en El Padrino. Y otra de desplantes al icono dorado: Katherine Hepburn, la actriz más reconocida en los Oscar, con 12 nominaciones y 4 premios sólo acudió una vez a la cita, y fue para entregar uno. Walter Brenann y Jack Nicholson comparten el mérito de haber ganado tres Oscar a la mejor interpretación masculina principal y/o de reparto. Ni Richard Burton ni Peter O'toole con siete nominaciones cada uno, consiguieron llevarse el premio. Todo esto fue antes de que la famosa frase "And the winner is..." mutase a la actual, la ya famosa consigna que dicta: "And the Oscar go to...".

La persona que más ha sido recompensada por la Academia es Walt Disney: obtuvo más de 60 nominaciones y 26 Oscars, principalmente por sus cortos de animación, y esto sin contar las siete estatuillas diminutas que la organización le entregó al recibir el premio por Blancanieves y los siete enanitos. Meryl Streep, también nominada este año, por La duda, ha estado nominada hasta en ocasiones, aunque sólo ha logrado dos estatuillas. Entre los directores, el más reconocido fue el gran Jonh Ford, con cuatro Oscars. Le siguen con tres Frank Capra y William Wyler. Sorprendentemente, murieron sin su premio dos de los cineastas más grande, Hitchcock y Stanley Kubrick.

Y siguiendo con récords, sólo tres películas se han llevado los cinco Oscars más importantes (mejor película, mejor actor, mejor actriz, mejor director y mejor guión). Fueron Sucedió una noche (1934), Alguien voló sobre el nido del cuco (1975) y El silencio de los corderos (1991). Ben-Hur (1959), Titanic (1998) y ESDLA: El Retorno del Rey (2003) son las películas que más premios se han llevado en los Oscar: 11 estatuillas.

Cowboy de medianoche es la única película que ha ganado el codiciado premio pese a estar clasificada como X en Estados Unidos. Aunque esa clasificación cambió a raíz del premio... los flashes de los galardones, que todo lo pueden, menos algunos asuntos de gravedad, como la suspensión del frívolo paseíllo por la alfombra en 2003, en plena guerra de Irak, por ser un acto demasiado superficial para la coyuntura histórica. Y otra anécdota reciente, esta un poco menos triste, en el año 2000, una remesa de 55 estatuillas fue robada de un muelle de carga semanas antes de la gala. La mayoría fueron recuperadas gracias a Willie Fulgear, un ciudadano desconocido, que las encontró cerca de un vertedero en el barrio coreano de Los Ángeles. En agradecimiento, la Academia dejó asistir a Fulgear a la ceremonia como invitado especial (tampoco se estiraron demasiado).

Y si la cinematografía francesa ha sido la que en más ocasiones ha paladeado las delicatessen de Hollywood, con 30 películas, seguida de Italia (no olviden el numerito de Roberto Benigni brincando de silla en silla), España tampoco puede tener queja de cómo la ha tratado la meca del cine (qué expresión tan pesada). Empezó la fiesta en 1982 con el Oscar de Volver a empezar, de Jose Luis Garci. Pasada una década, Fernando Trueba volvió a traerse la estatuilla a la Península con Belle Epoque. Y luego sería el turno de Peeeeeedro Almodóvar, con el Oscar para Todo sobre mi madre (1999) y el doblete de 2002 de Hable con ella. Además de las ganadoras, entre las nominadas estuvieron El nido, Sesión continua, Asignatura pendiente y El abuelo, todas de Garci, y también Amor Brujo, Tristana, La venganza y Mi querida señorita.

Bardem hizo historia en la anterior edición con No es país para viejos, al llevarse un galardón como mejor actor de reparto, aunque antes estuvo nominado por antes que anochezca. Veremos si Penélope Cruz puede repetir la jugada y recibir el premio de manos del mismísimo Bardem.




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