El Cervantes y la Fundación Francisco Umbral firman un convenio de colaboración
Su viuda habla sobre la nueva iniciativa y de las actividades de la institución que preside, que llevará los bienes del escritor a Valladolid
- ( 10/02/2010 )
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Marta Caballero
La directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, y la presidenta de la Fundación Francisco Umbral, su viuda María España, firman este miércoles un convenio por el que ambas instituciones colaborarán en la organización de actividades culturales que divulguen la obra literaria y periodística del escritor en las 72 sedes del Cervantes por el mundo, con conferencias, coloquios, encuentros, y la reedición de su obra para que se pueda conocer mejor su legado.
En opinión de María España, la propuesta es una feliz idea que agradezco a Pedro J. Ramírez, de quien también partió la creación de la Fundación. Es una forma de que la obra de Paco tenga presencia fuera del país. España, que celebra que el nombre de Umbral esté ahora en la biblioteca del Cervantes en Sao Paulo, propone aplicar la iniciativa a otros centros del Instituto: Para mí es importante que una institución que actúa en el mundo entero difunda su obra, por eso valoro tanto la firma de este convenio, continúa.
Al margen de esta actividad, la fundación está terminando de inventariar los bienes del escritor y enseguida empezará con la digitalización de sus libros. En la biblioteca de Paco hay cientos de ejemplares con dedicatorias especiales de diferentes escritores. Es que él era un enamorado de los libros, y hay algunos muy valiosos porque son ejemplares raros; hay también muchos libros de arte, otros dedicados por pintores..., enumera su viuda.
La fundación está también inventariando todo tipo de objetos cotidianos, desde una pluma a sus máquinas de escribir. Supongo que a la gente le gustará verlos reunidos en Valladolid, al igual que a él le encantaba ir al rastro y encontrarse con objetos que habían pertenecido a escritores, evoca.
Aunque aún no hay un proyecto definido, la idea, aporta España, es que la mayoría de los bienes del escritor se conserve en Valladolid y que en Madrid quede sólo una pequeña parte de su legado. Allí se mostrarán los libros dedicados, los retratos y los cuadros de los pintores y amigos, aunque no será algo inminente, primero tendrán que terminar de preparar el edificio y la cuestión no es tampoco que se desvalije la casa de inmediato. Será un proceso progresivo, adelanta.
Ante la posibilidad de nuevas ediciones, España asegura que Planeta baraja la reedición de algunos libros de Umbral. En su casa madrileña, ella sigue encontrando, de vez en cuando, papeles del narrador: Hace poco hablé con Miguel García Posada, gran conocedor de su obra, sobre unos folios que Paco dejó en una carpeta. Tienen un bonito título, pero no sé si son realmente publicables. Se los transcribí yo, pero aún no sé si valen, porque a él no le dio tiempo a corregirlos, confiesa España, quien cada día se topa en los sitios más insospechados con manuscritos de Umbral: Siempre es un hallazgo valioso para mí, porque no le gustaba escribir a mano debido a su mal pulso y, en cambio, tenía una caligrafía muy bonita que merece conservarse. Hoy mismo me he encontrado unos versillos en la portada de La Codorniz que debió escribir ya muy tarde, porque me costó descifrarlos, y eso que yo entendía muy bien su letra. Siempre, al abrir un libro, me encuentro palabras escritas en la solapa, cosas que anotaba de cara a las columnas, por ejemplo.
La Fundación es para España una suerte de alivio que le ha permitido dejar de preocuparse por qué pasaría con el legado de Paco cuando ella muriese. Me produjo una emoción enorme la primera vez que me hablaron de la fundación. Ahora, todo lo que Umbral reunió durante su vida va a estar ahí. De haber sabido Paco que se iba a crear algo así, habría estado muy agradecido.