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Fragmento de España, biografía de una nación

por Manuel Fernández Alvárez




Edición digital |  LETRAS

Manuel Fernández Álvarez, el gran divulgador de nuestra Historia

El historiador fallecía hoy en Salamanca a sus 88 años a causa de una complicación en una operación

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 | Publicado el 19/04/2010


ELCULTURAL.es
"Este libro es mi legado. Sin ninguna duda mi obra más importante", reza en la solapa de la última obra de Manuel Fernández Álvarez (Madrid, 1921- Salamanca, 2010) publicada por Espasa. Apenas llevaba una semana España, biografía de una nación en las librerías cuando se ha conocido la noticia de su muerte a causa de una complicación en una operación aparentemente sencilla. En la nueva obra del gran maestro de la divulgación, en la que aborda una visión completa de la Historia de España, el autor, de 88 años, advertía que su propósito era reflexionar "sobre sus principales acontecimientos, haciendo hincapié en los debates más conflictivos que los estudiosos, de dentro y de fuera de España, han ido planteando en los últimos tiempos".

Luis Ribot, crítico de El Cultural, definía al historiador en la última reseña de uno de sus libros como "un autor de referencia". Investigador concienzudo, fue también hasta su jubilación un profesor entusiasmado por la enseñanza y el contacto con los alumnos en su cátedra de Historia Moderna de la Universidad de Salamanca, de donde era profesor emérito. Su ingente obra -centrada en la España del Renacimiento y de Carlos V- le proporcionó un amplio reconocimiento, del que son buena prueba la concesión del premio Nacional de Historia de España (1985) por La sociedad española en el siglo de Oro, su condición de miembro de número de la Real Academia de la Historia desde 1987, así como diversos premios. A partir de 1998 - recuerda Ribot- se convirtió en un autor de éxito, a raíz de la publicación de Felipe II y su tiempo, sucesivamente reeditado, que estuvo durante mucho tiempo en la lista de los más vendidos. Desde entonces publicó otros muchos títulos -esencialmente biografías de personajes de la primera Edad Moderna española-, que han ido siempre acompañados del éxito editorial, así como de nuevos premios y reconocimientos.

Manuel Fernández Álvarez se consideraba a sí mismo un "historiador profesional", y no se dejó llevar por el éxito de ventas que le acompañó en los últimos años: "Un buen historiador también necesita humildad, mucha humildad, ser capaz de releerse críticamente, sabiendo que al acabar una obra tal vez tenga que romperlo todo y empezar de nuevo -declaró en una ocasión a El Cultural-. No basta con ser el mejor investigador posible, ni el más ameno, ni el mejor divulgador sin un bagaje cultural imprescindible, porque no es posible comprender nuestra historia sin haber leído a Quevedo, Cervantes, Garcilaso o Baroja, o el XIX sin conocer a Tolstoi, Flaubert, Zola, Chejov."

Dedicó más de cincuenta años al estudio del siglo XVI, fruto de los cuales son su obra magna Carlos V, el césar y el hombre (VI Premio Don Juan de Borbón al libro del año en 2000), el monumental Corpus documental de Carlos V (Salamanca, 1973-1981) y el ensayo Carlos V: un hombre para Europa. Recorrió la Historia de España con títulos como Isabel la Católica; Felipe II y su tiempo; Juana la Loca. La cautiva de Tordesillas; El fraile y la Inquisición; Casadas, monjas, rameras y brujas; Sombras y luces en la España imperial; Cervantes visto por un historiador (Premio Quijote del Año de la Sociedad Cervantes de Esquivias y Premio de Ensayo y Humanidades Villa de Madrid 2006), El duque de Hierro o La princesa de Éboli, publicada en 2009.




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Manuel Fernández Álvarez. Foto: José Huesca