El autor de El guardián entre el centeno, uno de los clásicos del siglo XX, tenía 91 años y vivió alejado de su fama durante las últimas cuatro décadas
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| Publicado el 28/01/2010
ELCULTURAL.es / Agencias El autor estadounidense J.D. Salinger, quien escribió el clásico de la literatura The Catcher in the Rye, ha fallecido en New Hampshire a los 91 años, según informa este jueves el diario The New York Times, que conoció la noticia a través del agente literario del escritor, quien ha explicado que Salinger falleció el miércoles en su casa de Cornish por causas naturales.
Publicado en 1951, El guardián entre el centeno se convirtió en un clásico del siglo XX gracias a la rabia de su personaje Holden Caulfield, el contestatario protagonista de la que es una de las novelas clave de las lecturas de juventud y adolescencia y que en la novela narraba sus experiencias quijotescas por la Gran Manzana.
El autor ha vivido recluido desde 1965, año en el que publicó su última obra, una colección de novelas cortas. Desde entonces, ha rechazado entrevistas y cualquier contacto con la vida pública. Anteriormente publicó títulos como Nine Stories (1953), Franney y Zooey (1961) y una colección de novelas cortas tituladas Rayse high the roof bean, Carpenters and Seymour: An introduction.
En 1974, en una de las pocas entrevistas que concedió desde su retirada, afirmó al New York Times las siguiente frase: "Me gusta escribir. Amo escribir, pero escribo sólo para mí mismo y para mi placer".
A mediados del pasado 2009, el escritor estadounidense presentó una demanda en Nueva York contra el autor, la editorial y la distribuidora de una nueva novela que se anunciaba como la secuela de su aclamada El guardián entre el centeno. Salinger, entonces de 90 años, quería evitar la publicación de la obra 60 Years Later: Coming Through the Rye. En la demanda, el escritor dejó constancia de que el frustrado libro se trataba "simple y puramente de un plagio". La llamada secuela presentaba, según la demanda, a Holden Caulfield recorriendo las calles de Nueva York tras escaparse de una residencia de ancianos en una trama ambientada unos sesenta años después de la época retratada en la obra original.
En su ostracismo, el autor se vio envuelto en otras tramas judiciales y recurrió a los tribunales en 1982 para impedir la publicación de una entrevista falsa en una revista estadounidense, mientras que en 1987 luchó para prohibir la impresión de una biografía que no había autorizado.
Este desdén por la publicidad y la empecinada defensa de su vida privada, tan alejada del culto a la exhibición y la fama de la cultura actual, han rodeado a Salinger de un "misterio" que los medios han retratado en artículos ocasionales.
El escritor tenía ya 32 años cuando debutó en 1951 con The Catcher in the Rye (El guardián entre el centeno), que le encumbró a lo más alto de la escena literaria. Su descripción de la alienación del protagonista, Holden Caufield, y la pérdida de inocencia de los adolescentes y su paso a la vida adulta, ha probado su perdurabilidad: aun ahora se venden cada año unos 250.000 ejemplares.
La primera edición de la novela, que fue controvertida por la libertad con la que describía la sexualidad y la rebeldía adolescente, puede encontrarse en eBay a precios que superan los 1.300 dólares. Salinger no ha publicado otro trabajo literario con su firma desde la novela Hapworth 16, 1924, que apareció en The New Yorker en junio de 1965. Y no ha concedido entrevistas desde 1980.
Una vida huyendo de la fama
Jerome David Salinger, hijo de un judío próspero importador de quesos kosher y de una escocesa-irlandesa convertida al judaísmo, creció en un apartamento de Park Avenue, en Manhattan, estudió durante tres años en la Academia Militar de Valley Forge y en 1939, poco antes de que lo enviara el Ejército a la guerra, tomó una clase sobre cuentos cortos en la Universidad de Columbia. Como soldado de infantería, participó en el desembarco aliado en Normandía en 1944 y durante sus primeros meses en Europa se las arregló para escribir cuentos.
De sus mayores, Salinger consideraba a Ernest Hemingway, a quien conoció en París, y a John Steinbeck como escritores de segunda categoría, pero expresó su admiración por Herman Melville. En 1945 se casó con una médico francesa de nombre Sylvia, de la cual se divorció. En 1955 se casó con Claire Douglas, unión que concluyó también en divorcio en 1967, cuando se acentuó la reclusión del escritor en su mundo privado y su interés en el budismo zen.
Las primeras historias cortas de Salinger se publicaron en revistas como Story, Saturday Evening Post, Esquire y New Yorker en la década de 1940, y la primera novela The Catcher in the Rye se convirtió de inmediato en la selección del Club del Libro del Mes y le atrajo enorme elogio internacional.
La fama envió a Salinger a la evasión de la atención pública, su renuencia a las entrevistas y su rechazo del escrutinio de su vida privada que se han mantenido hasta su muerte.
En los últimos años, la atención mediática que tanto rehuía volvió a posarse en el autor, debido a la publicación de dos libros de memorias escritas por dos personas allegadas a él: su ex amante Joyce Maynard y su hija Margaret Salinger.