publicidad
El Cultural
Martes, 23 de septiembre de 2014
El Cultural
  Búsqueda avanzada
Cine  

Un padre, 533 hijos y estética Ken Loach

Hablamos con Ken Scott, director de Starbuck, una divertida y emocionante comedia familiar que llega el 25 de mayo a nuestras pantallas



JUAN SARDÁ | 24/05/2012 


Una escena de Starbuck

Starbuck tiene una de las premisas más divertidas de los tiempos recientes. David Wosniak (Patrick Huard) es un cuarentón que ha sido incapaz de poner en orden su vida: acosado por las deudas, con una pareja inestable y una vida marcada por la precariedad, todo da la impresión de salirle mal. Su vida cambia radicalmente cuando 533 hijos biológicos ponen una demanda para conocer la identidad de su padre. A Wosniak le pasará factura su afición a ganar dinero como donante de semen cuando era joven enfrentándose a una delirante paternidad mega múltiple y un dilema moral. Situada en la Canadá francesa y en un ambiente obrero que inmediatamente nos recuerda al universo de Ken Loach, Starbuck, de la que ya se está rodando una versión estadounidense con Vince Vaughn producida por Steven Spielberg, es una cálida película familiar que hace bandera de los buenos sentimientos y acaba divirtiendo y emocionando al espectador. Hablamos con el director, Ken Scott, durante la última Seminci, donde su filme se llevó el premio al mejor actor.

- ¿Cómo se le ocurrió la idea para Starbuck, ha habido algún caso?
- Yo tengo tres hijos y hace tiempo que quería hacer una película sobre la paternidad. Es algo que ha cambiado mucho en los tiempos modernos, ahora los padres se implican en la educación de los hijos, no tiene nada que ver con los padres rígidos y desprendidos de antes. La idea surgió cuando leí la noticia de un toro canadiense que había tenido cientos de miles hijos que se llamaba precisamente Starbuck. La idea era plantear una situación tan extrema como ésta para ver cómo reacciona y se transforma ese personaje por una paternidad que no espera ni tampoco aparentemente deseaba.

- Es un clásico la idea del hombre desastroso que cambia por completo cuando es padre.
- Ser padre te cambia por completo porque ya no estás solo en el mundo y es al mismo tiempo el trabajo más gratificante y más duro del mundo. De todos modos, yo no podría haber escrito una película como ésta hace quince o veinte años, hoy los padres cambiamos pañales con normalidad y antes eso no sucedía jamás. Ahora los padres no solo tenemos más responsabilidades sino que las pedimos. Yo siento una necesidad muy fuerte de educar a mis hijos y estar con ellos, y de eso en realidad es de lo que surge esta película.

- El filme plantea una situación como la donación de esperma, muy enrevesada.
- La inseminación artificial es un asunto muy contemporáneo sobre el que seguimos sin tener una respuesta clara, no sabemos qué es lo moralmente correcto. Por una parte, entendemos a esos niños que quieren saber quién es su padre y por la otra también comprendemos que el protagonista tiene derecho a mantener su anonimato. Cuando comenzamos a escribir la película descubrimos varios casos en los que hijos de donación de esperma habían intentado descubrir su verdadero origen. Yo no puedo evitar congeniar con esos niños que quieren conocer a su padre.

- Starbuck es muy divertida pero ha dejado un gran espacio para lo dramático.
- Para mí la comedia es como el lubricante entre las partes dramáticas. Cuando tienes hijos, es la madre la que puede decidir si quiere que éstos sepan quién es su padre y ese desconocimiento se produce muchas veces, es algo triste. Esta es una película que está muy relacionada con las emociones que surgen de la paternidad y ahí podemos ver un amplio abanico de sentimientos: el miedo a la responsabilidad, el instinto de protección, el orgullo que uno siente cuando sus hijos hacen bien las cosas o, en este caso, la frustración de un hombre que siente que se ha perdido ver cómo crecen sus hijos. Yo creo que hay una gran melancolía en este filme.

- Starbuck tiene un protagonista muy claro, ese cuarentón que experimenta un cambio radical.
- Uno no cambia de la noche a la mañana y mucho menos lo hace cuando no sucede algo drástico. El ser humano se despierta cuando recibe un shock que lo espabila. Para mí lo fantástico de este proyecto era someter al personaje a un shock detrás del otro, es como una montaña rusa de emociones y por eso tiene ese tono tan nervioso, tan dinámico, porque no paran de sucederle cosas y tiene que tomar decisiones dramáticas en cada momento. La película no habría tenido ningún sentido si fuera solo una farsa, por eso añadimos toda esa carga emocional relacionada con emociones profundas del protagonista.

- No solo con el protagonista, también son fundamentales las relaciones paterno filiales en todos los sentidos...
- La idea de la familia es lo que forma nuestro ADN. Y es evidente que no todos los aspectos son positivos. Vemos al personaje del amigo abogado del protagonista, que está obsesionado con demostrar a sus padres que vale o a sus propios hijos pequeños dando la lata, parte del vértigo de la paternidad tiene que ver con que los niños requieren enormes dosis de paciencia. Y vemos también la familia como refugio y como una forma de amor.



Imprimir Enviar a un amigo Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en Meneame


publicidad

Esta semana en CINE
San Sebastián, sin complejos - La calidad del cine español se impone en el Kursaal
Dos cinematografías vecinas, frente a frente - España y Francia acumulan casi la mitad del cine a concurso en detrimento de la producción estadounidense
publicidad

El colegio

El concurso de microrrelatos conducido
por Juan Aparicio Belmonte
y patrocinado por Ámbito Cultural

publicidad

publicidad

publicidad

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y nuestros servicios al usuario. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.