publicidad
El Cultural
Miércoles, 17 de septiembre de 2014
El Cultural
  Búsqueda avanzada
Libros  

Fabio Volo: "La manera más elevada de amar es la libertad, dejar en paz al otro"

El escritor italiano publica en España Un día más, novela en la que descubre "una tercera vía para el amor"

 | 16/04/2009 


Fabio Volo. Foto: EFE

IVANA SACCONE
Presentador de radio y televisión, actor y escritor, Fabio Volo es un auténtico autodidacta que se ha buscado la vida “dando todo en cualquier cosa”. Y le ha salido bien. Poliédrico y ecléctico, es capaz de abandonar la seguridad para reinventarse. Aclamado en Italia, se asoma ahora al panorama español con su último libro, Un día más (Suma, 2009), del que ha despachado más de 700.000 ejemplares en su país y que ya se ha traducido a nueve idiomas. En él, traza con ritmo trepidante la historia de una pareja que decide mantener un noviazgo con fecha de caducidad, como un juego, para alcanzar “la tercera salida del amor”, como la denomina el propio Volo. Novela en la que todo resulta paradójico y en la que no hay una solución, aborda en ella temas como el miedo a amar marcados por una fuerte dosis de humor.


PREGUNTA.- Insiste en cada uno de sus libros, y también en el que presenta estos dias, en ahondar en los problemas de una generación, y esto le ha reportado mucho éxito. ¿Podría retratarla?
RESPUESTA.- Creo que la llave del éxito ha sido hablar del amor de una manera contemporánea, incluyendo todos los conflictos de una generación, la mía, con sus dificultades en las relaciones sentimentales. Estos problemas son muy simples, y todos los conocemos: cuando estás con un chico o una chica, y te gusta verdaderamente, acabas no revelándoselo, porque si lo haces, esa persona desaparece. Al contrario, si sales con alguien y limitas ese amor a una sola noche, la otra persona te regala toda su atención. Esta es una generación que pide una cosa y recibe justo la contraria. Así la de mi libro es la historia de un chico y una chica que tienen dos formas opuestas de enfrentarse al amor. Ella es completamente libre cuando no se trata sólo de sexo, cuando hay algo más. Pero él es al contrario, se asfixia con el compromiso. Así que ha aprendido a no regalar más flores a las mujeres, porque si lo hace, ellas creerán que tienen novio. Bajo estos presupuestos cuento la historia de dos personas que se gustan pero que deciden verse sólo durante un tiempo determinado intentando encontrar un método de estar juntos en un espacio común entre sus diferencias.

P.- ¿En su opinión es esta la tercera vía del amor?
R.- Sí, es un lugar donde pueden vivir los dos pero que no pertenece a nadie, ni al uno ni al otro. La tierra media. Por ejemplo, cuando alguien memoriza una poesía, va quedándose con el tiempo y el ritmo al recitarla. Al declamarla, con su propia sensibilidad, se crea un tiempo propio, el tercer tiempo, que reúne al de la poesía y al del que recita. El mismo que debe vivirse en el amor, pues encaja lo mejor de lo uno y de lo otro. Por eso esta historia no tiene, como siempre sucede, a una persona más enamorada que la otra. Se compone de dos personas que tienen su forma de ser y que no quieren prescindir de ella. Por eso deben encontrar esa tercera dimensión donde puedan convivir.

P.- Habla mucho del amor, pero ¿cuál es su receta?
R.- La manera más elevada de amar es la libertad, dejar en paz al otro. Y esto consiste sencillamente en dar respuestas reales a los problemas reales. Y no pensar que hay una idea del amor, llena de convenciones, que obliga a hacer las cosas por costumbre. Con 35 años la gente se queda junta no por amor, sino porque el otro ofrece lo que la sociedad exige. Hijos, por ejemplo. No te enamoras de la persona sino de aquel que se adapta a tus exigencias.

P.- A pesar de ir contra la tradición y las convenciones de la sociedad, elogias constantemente a tu familia, que es tradicional. ¿Cómo casan estas dos ideas?
R.- No puedo ignorar el tiempo en el que vivo. Me gustan mucho los caballos, pero voy en coche. En la época de mi padre cada uno tenía su papel. El hombre trabajaba y la mujer tenía que ser esposa y madre. Ahora esto no sucede. Mi madre no ha salido de Italia y desconoce qué otras posibilidades hay. En sus tiempos, a los 30 años o tenías hijos o eras una solterona. Sin embargo ahora, si encuentras a una mujer libre a los 30 es una persona que pide más, que no se conforma. No hay una cosa mejor que la otra, pero quiero acabar con ciertos prejuicios. La tradición familiar funciona, pero yo me fui de casa a los 20 años, y viajar por el mundo es como entrar en una enorme librería donde puedes elegir entre muchas posibilidades.

P.- En el libro, la opción ideal es un noviazgo con fecha de caducidad, acotado por un viaje de nueve días a Nueva York. Como un juego con reglas. ¿Podría decirme cuáles son?
R.- Es simple, que cada uno haga lo que le plazca, sin contenerse a la hora de amar, pero sin que ello implique condiciones futuras. Sin pensar qué supondría cada acto.

P.- La llave de su éxito en Italia no es sólo que hable de su generación, sino también su discurso sin censuras. ¿Cree que estas cuestiones pueden ayudarle a triunfar en España?
R.- Mi éxito se debe simplemente a mi manera contemporánea de narrar el amor, plasmándolo con sinceridad. Aquí será más difícil darme a conocer, pero mi historia no tiene nacionalidad, es universal.

P.- ¿Observa muchas diferencias entre ambos países?
R.- Quiero muchísimo a Italia, pero es una bella durmiente. Allí los jóvenes no se ven como un recurso. Cuando viví en Barcelona, España me pareció un país que te ofrece la posibilidad de equivocarte, y esto entraña la oportunidad de ser valiente y cambiar las cosas. Eso en Italia es imposible. No es que no haya ideas, es que no hay valor ni posibilidad de ponerlas en práctica.



Imprimir Enviar a un amigo Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en Meneame


publicidad

Esta semana en LETRAS
Ian Morris - "Si no hay un gran cambio, nos espera una edad oscura"
Novela
El reino de los hombres sin amor - Alfredo Mateo-Sagasta
Los huérfanos - Jorge Carrión
El balcón en invierno - Luis Landero
Deseo de chocolate - Care Santos
Agnès - Catherine Pozzi
La hierba de las noches - Patrick Modiano
Poesía
El orden de las cosas - Nuno Júdice
Ensayo
Infantil y juvenil
Manual del buen paseante - Raimon Juventeny
10 plantas que cambiaron el mundo - Gillian Richardson. Ilustraciones de Kim Rosen.
De mayor quiero ser bruja - Cristina Fernández-Cubas
Rara Avis
publicidad

Distopía

El concurso de microrrelatos conducido
por Juan Aparicio Belmonte
y patrocinado por Ámbito Cultural

publicidad

publicidad

publicidad

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y nuestros servicios al usuario. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.