publicidad
El Cultural
Jueves, 18 de diciembre de 2014 | Actualización continua
El Cultural
  Búsqueda avanzada
Arte  Arte

Antón Cabaleiro

Fundación Laxeiro. Policarpo Sanz, 15. Vigo. Hasta el 15 de mayo

DAVID BARRO | 14/04/2005 |  Edición impresa


A. Cabaleiro: Tácticas del salchichón. Xoel, 2005

Entiendo que Antón Cabaleiro trabaja, sobre todo, la incongruencia, unas veces procurando que como espectadores tropecemos con la imagen y otras, de un modo más sutil, aligerado. De ahí su insistencia en contradecir el canon impuesto desde la sociedad contemporánea, las normas y actitudes que suponemos idóneas y que aceptamos sin cuestionamiento alguno. Su mensaje es un ataque al mensaje en sí mismo, sobre todo a ése que valora la apariencia en detrimento del gesto. Cabaleiro nos acerca al ser humano como un autómata cercano a Buster Keaton o a Forrest Gump, capaz de vivir la historia como un desastre natural que ni el individuo ni la comunidad son capaces de controlar. Hablamos de una esquizofrenia mitigadora como la propuesta por Bateson -de ahí derivaba su acertado trabajo Double vincle-, un comportamiento de resignación finisecular ante el que debemos rebelarnos individualmente como Truman en su mediático show. Esa vulnerabilidad torna angustiosa la búsqueda de un sentido, la serendipia. Por eso dentro de ese constreñir del ser humano en códigos que escapan de su comprensión, entiendo la última serie de Cabaleiro, Polaris, como la más acertada de su trayectoria y en la que los guiños irónicos a la propia historia del arte encajan a la perfección con sus pretensiones teóricas, ridiculizando la mesura de proporciones y el ideal de belleza, y desnudando la imagen hasta su verdad sin sombras, jugando con la apariencia del dibujo desde lo digital. Cabaleiro golpea el falso documental y un mundo de los media que, como la etnografía, alimentan la paradoja que señalaba Juan Downey hace más de diez años: “Podemos decir que un documental es una forma de subjetividad, una obra que oscila entre diferentes grados de subjetividad, de manera que no podemos hablar ni de objetividad, ni de subjetividad”.



Imprimir Enviar a un amigo Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en Meneame



publicidad

Esta semana en ARTE
Exposiciones
La vuelta a España de don Ricardo Ford - Richard Ford. Viajes por España (1830-1833)
Jerónimo Elespe, esa pintura privada - Jerónimo Elespe. Lost Grey Machines
Arquitectura
#FollowFriday

El Yo

El concurso de microrrelatos conducido
por Juan Aparicio Belmonte
y patrocinado por Ámbito Cultural

publicidad

publicidad

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y nuestros servicios al usuario. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.