publicidad
El Cultural
Martes, 23 de diciembre de 2014 | Actualización continua
El Cultural
  Búsqueda avanzada
Arte  

Juego productivo

¿Qué ocurriría si los juegos dejasen de ser una actividad inocente y se convirtieran en una estrategía productiva? En la red ya está pasando.


JOSÉ LUIS DE VICENTE | 07/10/2011 |  Edición impresa


Página de Foldit

Escondida bajo la Red que todos usamos, la de los Google y Facebook, hay otra llena de experimentos. Lugares en los que una comunidad de usuarios se prestan a ser las cobayas de algún investigador con ambiciones. La red es hoy entre otras muchas cosas, el mayor laboratorio social del mundo.

Uno de los experimentos más apasionantes que están teniendo lugar en Internet se inició hace tres años bajo los auspicios de la Universidad de Washington. Se llama Foldit, y en apariencia podría parecer una plataforma de juegos online como tantísimos otros. En Foldit jugadores de todo el mundo colaboran para resolver puzzles tridimensionales, creando estructuras que han de cumplir unas características definidas por las reglas del juego.

Foldit no es, sin embargo, sólo un juego; es además, una herramienta de investigación científica a gran escala. El puzle que cada jugador tiene que resolver es calcular de qué manera la estructura de una proteína posee una forma tridimensional, un problema para el que los ordenadores son poco útiles, por su falta de inteligencia espacial. Los humanos estamos mucho mejor dotados para este problema, y solucionar todos estos puzles podría tener un valor científico muy importante para los investigadores de enfermedades como el SIDA. Hasta hace poco, el valor de un experimento como Foldit estaba por demostrar; ya no. La semana pasada se anunció que los jugadores de su comunidad habían resuelto por primera vez un problema real complejo sin solución previa al calcular la forma de una enzima. Las implicaciones son importantes, porque con esta información podría mejorarse la calidad de las drogas retrovirales que utilizan los enfermos de SIDA.

La idea de que jugar puede ser una metodología productiva, y que hay problemas que pueden solucionarse si se les da un tratamiento lúdico, parece especialmente intrigante en un momento en que la industria del videojuego es el gran sector cultural en ascendencia. Transformarlos, además de una forma de entretenimiento, en un vehículo para la educación o la concienciación no es una idea nueva y ha producido géneros completos, como los llamados serious games (juegos serios).

Pero la propuesta de ideólogos como la diseñadora de juegos norteamericana JaneMc Gonical va más allá. A comienzos de este año, McGonical publicó Reality is Broken (La Realidad está Rota), un ensayo con voluntad de manifiesto que es toda una apelación para entender las cualidades y capacidades de los juegos como fuerza transformadora. Los jugadores de un videjuego de éxito en Internet, como World of Warcraft, han invertido colectivamente más de cincuenta mil millones de horas en resolver los problemas y desafíos ficticios que surgen durante el transcurrir del juego. Las dos preguntas importantes que McGonical plantea son: ¿Es posible aprovechar la voluntad humana y capacidad cognitiva que los juegos para resolver problemas serios en el mundo real? Parecería que el ejemplo de Foldit lo confirma. Y más allá de esto, ¿podemos resolver más fácilmente un problema tedioso si lo convertimos en un juego?

Esta intuición es el punto de partida de toda una industria emergente, en la que diseñadores de juegos procedentes del sector del ocio electrónico están focalizando sus esfuerzos en ámbitos como la sanidad o la educación con el objetivo de verter una capa lúdica sobre múltiples experiencias cotidianas. Superbetter, diseñado por la propia McGonical, es un programa para convertir el proceso de recuperación de una enfermedad en un juego, con desafíos, puntuación, distintos niveles y premios a medida que se alcanzan los objetivos. Para su autora, Superbetter es un ejemplo de juego "antiescapista", que utiliza el sentimiento de euforia y sentido de conquista que obtenemos al resolver el problema simulado que todo juego plantea, y lo canaliza hacía un logro personal.





Imprimir Enviar a un amigo Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en Meneame



publicidad

Esta semana en ARTE
Exposiciones
Contra la inercia - Oriol Vilapuig/María Sánchez/Pep Vidal
#FollowFriday

La ciudad y los perros

El concurso de microrrelatos conducido
por Juan Aparicio Belmonte
y patrocinado por Ámbito Cultural

publicidad

publicidad

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y nuestros servicios al usuario. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.