publicidad
El Cultural
Viernes, 31 de octubre de 2014 | Actualización continua
El Cultural
  Búsqueda avanzada
Libros  Novela

El oficinista

Guillermo Saccomanno

Premio Biblioteca Breve. Seix Barral. 201 pp. 18 e.

JOAQUÍN MARCO | 12/03/2010 |  Edición impresa


Guillermo Saccomanno. Foto: Juan González

Con El oficinista, Guillermo Saccomanno (Mataderos, Buenos Aires, 1948) obtuvo el premio Biblioteca Breve 2010. Pero su aterrizaje en España se produjo el pasado año, cuando su novela 77 logró el premio Dashiell Hammett en la Semana Negra de Gijón. En 2001 le fue concedido el Nacional de Novela por El buen dolor (1999) y obtuvo gran resonancia su trilogía sobre la violencia: La lengua del malón (2003), El amor argentino (2004) y 77 (2008). El Biblioteca Breve confirma su trayectoria.

Con El oficinista nos ofrece la perspectiva de un hombre vencido, cuya anodina existencia no se aleja de aquellos funcionarios característicos de cierta narrativa rusa, de un Chejov, por ejemplo. Saccomanno ofrece pistas sobre tal dependencia decimonónica, pero la ciudad innominada en la que transcurre la novela -Buenos Aires- adquiere rasgos del Blade Runner de Ridley Scott (1982). Sacudida por continuas explosiones terroristas, agobiada por bandas adolescentes de drogadictos, parte de la acción discurre entre el metro, el deambular nocturno y la violencia a todos los niveles.

El relato avanza entre símbolos, como los perros clonados, el escritorio vacío o la degradación de la familia del protagonista y narrador en tercera persona. Su asfixiante mundo procede de la herencia kafkiana, obsesiva, irracional. La oficina en la que pasa la jornada laboral y muchas horas nocturnas, porque es el hombre de confianza del todopoderoso jefe. Le pasa los cheques a la firma, pero aquel no deja de ser un símbolo de opresión, del terror al despido, que puede lanzar al empleado al ejército de los mendigos. Pese a disponer de hogar, esposa e hijos, aquélla se ha convertido en un ser opresivo que le humilla y le exige sexo. Pero el eje de la trama consiste en su relación amorosa con la secretaria de su jefe y amante de éste. Será ella quien llevará la iniciativa y entenderá la relación como experiencia sexual, mientras que el oficinista sublima tal relación. El personaje realiza constantes reflexiones que enlazan la narración con el tratamiento existencialista: preocupación por “el otro”, sentimiento de culpabilidad, soledad: “el gran dilema existencial es la memoria” (p. 115). A ello debe sumarse la constante confusión entre realidad y sueño: ¿ficción o sueño dentro de la ficción?

Un profundo pesimismo recorre todas las páginas del relato. Su opinión sobre los guerrilleros tampoco es positiva:”Nadie más peligroso que uno que va de puro, piensa” (p. 106). Las reflexiones sobre el amor parecen extraídas de las tesis de Ortega y Gasset: “En el amor no importa el otro. Importa lo que el otro nos hace sentir. Sin el otro no somos nada”. Saccomanno se sirve de frases cortas, casi minimalistas. Su imaginación es cinematográfica, planos, contraplanos, ambientes, caos. No desdeña el lenguaje coloquial argentino: computadora por ordenador, subte por metro. Practica el loísmo. Y, en ocasiones, la reiteración busca el poema en prosa, como en la p. 124. Los efectos son elementales, no así las reflexiones que procuran trascendencia: “el temor al abandono lo ha enfrentado a la conciencia de otra clase de soledad: la conciencia de lo perdido” (p. 108). Residuo del irracionalismo kafkiano del pasado siglo, se radicaliza en el pesimismo de nuestro tiempo: deja huella.





Imprimir Enviar a un amigo Compartir en Facebook Compartir en Twitter Compartir en Meneame



publicidad

Esta semana en LETRAS
Libro de la semana
Novela
Cadáveres en la playa - Ramiro Pinilla
El parque - Marguerite Duras
Relatos
La vida imposible - Eduardo Berti
Poesía
Cuaderno de vacaciones - Luis Alberto de Cuenca
Ensayo
Enseres domésticos - Vicente Verdú
La ocupación - Ahron Bregman
Infantil y juvenil
El hombre vestido de gris - Fernando Alons
Las historias de Tashi - Anna Fienberg
Todos en círculo - Ana Cerasoli. Maeva Young
Rara Avis
Cartas a un joven poeta - Álvaro Díaz Huici elige la obra de Rilke
Novela negra
El leopardo - Jo Nesbo
publicidad

La exactitud: Finalistas

El concurso de microrrelatos conducido
por Juan Aparicio Belmonte
y patrocinado por Ámbito Cultural

publicidad

publicidad

publicidad

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y nuestros servicios al usuario. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.