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Las campañas de Napoleón

David Chandler

Trad. C. y F. Fernández-Vitorio. La esfera de los libros. Madrid, 2005. 1246 págs, 46 e.

LUIS RIBOT | 16/06/2005 |  Edición impresa


Napoleón a bordo del Bellerophon en Plymonth, de Charles Locke (1815)

David Chandler, antiguo director del Departamento de Estudios Históricos de la Academia Militar británica de Sandhurst, es un consumado especialista en la historia militar de la época napoleónica. En su libro, cuya versión inglesa es de 1996, hace un detalladísimo análisis del genio militar de Napoleón, que estudia conjuntamente con el desarrollo de su fulgurante carrera política.

antes revisa los cambios de opinión sobre Bonaparte a lo largo de la historia -de acuerdo fundamentalmente con las coyunturas internacionales y bélicas- de cada periodo. Se plantea también los rasgos básicos de su personalidad, la influencia que sobre su excepcional trayectoria pudo tener la época que le tocó vivir, el influjo de la fortuna, las diversas guerras y su responsabilidad en ellas, el número de combatientes y de víctimas, y otra serie de cuestiones. Todo ello con una innegable simpatía hacia el personaje, fruto sin duda de sus numerosos trabajos sobre él.

Donde el libro alcanza su máximo interés es en el estudio concreto de los aspectos específicamente militares de Napoleón, su formación y concepciones acerca de la guerra, o sus principios estratégicos y tácticos. Bonaparte preparaba concienzudamente todas sus acciones militares, entendía la guerra como una ciencia en la que, sin embargo, era necesario dejar un amplio espacio al azar y a las posibles complicaciones. La rapidez en los desplazamientos, el engaño y la sorpresa, la acción ofensiva o la destrucción del enemigo fueron algunos de los elementos básicos de su actuación militar. La velocidad con la que se movían las tropas francesas fue tal que, al decir de los soldados de la Vieja Guardia, “el Emperador ha descubierto una nueva forma de hacer la guerra; emplea nuestras piernas en lugar de nuestras bayonetas”. Su idea del tiempo era precisa y determinante, pues, como afirmaría en su correspondencia, “la estrategia es el arte de manejar el tiempo y el espacio. Me preocupa menos este último que el primero; el espacio se puede recuperar, el tiempo nunca”, o “el tiempo es el gran elemento que media entre la capacidad y la fuerza”.

El sistema bélico de Napoleón fue posible gracias a tres elementos heredados: el primero, la práctica de subdividir los ejércitos en divisiones permanentes y autosuficientes, cuyos inicios procedían de mediados del siglo XVIII; el segundo, la máxima -generalizada con la Revolución- de vivir a costa del país ocupado; y por último, un elemento surgido de la propia Revolución, que alteraba sustancialmente todos los usos tradicionales y que Bonaparte aprovecharía al máximo: la vinculación de los ascensos y las carreras militares al valor y la capacidad personal. Chandler afirma por ello que “desde el principio hasta el final, perfeccionó y llevó a la práctica más que inventó”. Pero sin duda su genio y capacidad jugaron un papel decisivo y le permitieron imponer sus ideas, corrigiendo situaciones ante- riores. Sus inicios militares tuvieron lugar en plena Revolución, cuando las jerarquías militares se veían sometidas al control de delegados políticos, al riesgo de la caída en desgracia -que podía suponer la guillotina- y a los vaivenes de aquellos años. Todo ello jugó a su favor, pues es muy probable que en otras circunstancias no hubiera tenido la oportunidad de desarrollar sus capacidades; pero, en otro sentido, aquellas experiencias reafirmarían, sin duda, su convicción en la importancia de la unidad del mando, que era para él “el principal requisito en la guerra”. Ya en 1796, cuando el directorio pretendió dividir entre él y Kellermann el ejército de Italia, escribió a París: “Mejor un general malo que dos buenos”. Muchos de los aciertos -y los errores- de su carrera dependieron de su absoluto control de las decisiones militares.

Estamos, en definitiva, ante un libro de extraordinario interés para los amantes de la historia militar, que cuenta con un detallado estudio de las batallas napoleónicas, acompañado de numerosos esquemas gráficos sobre la situación de los ejércitos y el desarrollo de los combates en cada una de ellas.




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