Edición impresa | ARTE
José MARIN-MEDINA | Publicado el 24/03/2005
Las exposiciones de Pep Agut no son las habituales presentaciones y puestas en valor de unas obras, sino obra misma, una obra en sí pero que no constituye una instalación, sino una especie de mecanismo reflexivo o disposición para acometer una acción. Esa acción o experiencia artística se establece y desarrolla siempre en torno a una cuestión medular: los límites del espacio de la representación, para -como Agut dice- volverlo del revés y hallar un sitio en el que poder generar nuevas representaciones del mundo.









Vista de la exposición. En primer plano "No me digas tu nombre", 2004