El Cultural
El Mundo
  Búsqueda avanzada
Comparte: Imprimir Imprimir
Enviar a un amigo Enviar a un amigo
Compartir en Facebook Facebook
Compartir en Twitter Twitter
Compartir en Meneame Menéame


Edición impresa |  ARTE

Esther Pizarro

Espacio Contemporáneo Archivo de Toledo (ECAT). Trinidad, 10. Toledo. Hasta el 9 de diciembre

  • Resultados:

José Luis LOARCE | Publicado el 24/11/2005

En una comunidad autónoma que no cuenta todavía con ningún museo o centro de arte contemporáneo, la Consejería de Cultura inició en el mes de marzo este proyecto expositivo del ECAT, en la antigua capilla del Convento de Jesús y María, donde ya venían menudeando algunas muestras de escaso criterio selectivo, y cuyo objetivo oficial es encaminarse hacia un Centro de Producción de Artes Visuales de Castilla-La Mancha. Al margen de ese debate -que no existe, al menos públicamente- sobre un centro de arte o algo que se parezca, sí estamos en este caso ante un intento de programación algo más coherente. Buen ejemplo es la obra de la escultora madrileña Esther Pizarro (1967), con una instalación que agrupa bajo el genérico de Coordenadas corporales. Autora que se ha dado a conocer, entre otras presencias, por las sucesivas ediciones del proyecto Generación 2000 de Caja Madrid, con el arte joven emergente, el trabajo de Esther Pizarro es ya bien conocido en estos tres últimos años, con sus series Topo+grafias y una manifiesta preocupación reflexiva en torno a los fenómenos del cuerpo humano, el paisaje y la ciudad. El hombre como territorio habitado, como modelación de una geografía interior y como elemento de interacción con la cosmovisión urbana es uno de los asuntos conceptuales que aparece, de forma radical y sucesiva, en su obra reciente y en ésta que ofrece actualmente. Sus ya conocidos cuerpos, erigidos como elevaciones del plano a base de curvas topográficas de nivel, adquieren bajo los altos techos de este espacio barroco pero despojado, una dimensión extraña. En el fondo, un constante pregunta sobre el papel del ser humano en el circuito del tiempo, que lo es también de la historia y en definitiva de la ciudad: habitáculo vital y féretro a su vez, ámbito identitario pero espejo de infinitas pulsiones contradictorias.




Blogs, concursos y debates.


participa
To be continued... por Carlos Reviriego
Laura Dern, iluminada y bipolar
participa
participa
Tengo una cita por Manuel Hidalgo
El irracionalismo de la Razón
participa
El Incomodador por Juan Sardá
Artistas y público, el divorcio
participa
Rima interna por Martín López-Vega
Gabriel Celaya: Nada es el mar sin hombre que lo nade
participa
La papelera por Juan Palomo
De dominio público
participa
Ondas de Choque por José Luis de Vicente
Eduardo Kac, el arte de la quimera
participa
La columna de aire por Abel Hernández
Tanned Tin: Oído, olfato, vista, gusto y tacto
participa
Esceptrum por Antonio Fernández Ruiz
Adiós a la pasión. Gracias, Steve.