| Publicado el 21/11/1999 | Ver el número en PDF
Dedicada con entusiasmo a la pintura desde los doce años y completamente autodidacta pese a haber gozado en su día de la posibilidad de ingresar en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, Isabel Guerra (Madrid, 1947) es monja de la orden del Císter desde 1970, lo cual no ha impedido que siga exponiendo con cierta regularidad y notable repercusión el fruto de su labor pictórica. La actual muestra, de hecho, podría ser calificada de pequeño fenómeno sociológico si tenemos en cuenta la gran cantidad de público que acude cada día a la galería madrileña donde se exponen estos veinticinco óleos junto con cinco dibujos a lápiz.