Edición impresa |
ARTE
Apuesta por la nueva escultura
Colectiva de escultura
Galería Marta Cervera. General Castaños, 5. Madrid. Hasta el 30 de abril. De 3.500 a 45.000 e.
Abel H. POZUELO | Publicado el 27/03/2009
Algo tiene de apuesta de urgencia esta colectiva con que Marta Cervera inaugura nuevo espacio el año de la gran crisis. Y de declaración de intenciones cuando los coleccionistas vivos esperan nuevos valores con marcada personalidad. Exposición de capricho que reúne con coherencia piezas únicas de cinco artistas fácilmente diferenciables y con bastantes puntos en común. Sobre todo esculturas mixtas mediante ensamblaje, superposición y construcción a partir del desecho, por acumulación y desvío, que coinciden en un llamativo uso del color. Una plástica informal, recicladora de formas y actitudes, dulcemente conceptual, algo expresionista y muy fresca.
En la sala central, orgullosas, establecen relación, la muy vistosa y juguetona construcción de la holandesa Lara Schnitger (1969), un patchwork como piel que cubre un esqueleto de maderas caprichosas que quiere remitir a un personaje; y una de esas precarias construcciones de reciclaje de Nuria Fuster (Alicante, 1978): un trípode fotográfico sobre los que parecen haber caído un plástico negro y una prenda de vestir gris y azul.
En las otras salas, un antecedente recuperado y vigente en el equilibrio post-cubista de Begoña Goyenetxea (Barcelona, 1958) junto a sus dibujos preparatorios, una fascinadora construcción en madera a
medio camino entre el ensamblaje, el expresionismo y el street art de Chris Johanson (Los ángeles, 1968). Acompaña una pintura muy volumétrica de Katherine Bernhardt (1975), norteamericana con el ojo en el nuevo expresionismo alemán. En suma, recuperación de pasado y lenguaje de presente, confluencias, jugosas pistas.