Edición impresa | ARTE
Ana FERNÁNDEZ | Publicado el 27/03/2009
Es la primera vez que la madrileña Diana Larrea (1972) expone en Asturias, con la excepción de su participación en 2007 en la Bienal Deporte en el Arte que se celebró en Gijón y donde no pasó inadvertida. Ahora se presenta una propuesta completa de la artista a través de un discurso personal sobre la ciudad y, más concretamente, sobre su ciudad natal, Madrid. Partiendo de Las ciudades invisibles de Italo Calvino que, desde su publicación en 1972, ha sido una fuente constante de inspiración creativa para artistas plásticos y arquitectos, ha construido una cartografía histórica original. En la instalación Bajo los cimientos crece la hierba se exponen varios dibujos tomados de los planos del Madrid de los Austrias de Texeira (1656) que ella redibuja indicando las variaciones en la toponimia de las calles. A partir de esos dibujos minuciosos de cada zona y cada manzana, que se agrupan en el montaje como los grabados antiguos, ha realizado un vídeo donde cada dibujo es elocuentemente comparado con la realidad actual de la zona. En la misma línea otra instalación audiovisual - Extraña vida de las aguas muertas- analiza el pasado de los antiguos afluentes del Manzanares y la formulación urbana de esos cauces en la actualidad. Elabora así un diálogo histórico con los lugares, donde muchas veces hay signos del pasado -como la toponimia-, en otras una memoria vaga de lo anterior o una vida escondida, y siempre un desesperado intento de los ciudadanos por buscar su felicidad.









D. Larrea: Olivar y convento..., 2008