El Cultural
El Mundo
  Búsqueda avanzada
Comparte: Imprimir Imprimir
Enviar a un amigo Enviar a un amigo
Compartir en Facebook Facebook
Compartir en Twitter Twitter
Compartir en Meneame Menéame


Edición impresa |  ARTE

Santiago Alcocer

Galería Espacio Mínimo

Doctor Fourquet, 17. Madrid. Hasta finales de julio. De 2.300 a 6.000 euros

  • Resultados:

Bea ESPEJO | Publicado el 17/07/2009



Parecen alucinaciones pero no. Lo que vemos en los diez pequeños relatos audiovisuales de Santiago Alcocer (Madrid, 1983) que componen El estado naranja, su primera individual en la galería Espacio Mínimo, es real aunque todo parezca hipotético. Los escenarios son lugares reconocibles -todos tienen que ver con un aspecto privado del artista- pese a que la lógica no acompaña a la hora de narrar los sucesos. Las diversas secuencias se suceden mostrando un mundo en el que las leyes de la naturaleza son interpretadas libremente y en las que el tiempo y el espacio adquieren otra dimensión, donde lo sensorial trasciende cualquier límite físico. No es gratuito que los elementos protagonistas de sus fotografías y vídeos sean puertas, ventanas y espejos por los que el artista, convertido en actor, entra y sale para convertirlos en trampantojos y advertirnos que hay otros muchos mundos posibles más allá del que creemos ver. He ahí el mundo como un espejo mentiroso. El que Santiago Alcocer capta con su cámara se traduce en colores mentales, en distorsiones. En algo parecido a fantasmas personales o en pequeñas conversaciones inconclusas consigo mismo. Así define el propio artista su trabajo, como breves soliloquios desde donde analizar "la subjetividad de lo subjetivo". Viajes mentales sin rumbo fijo en los que el artista reflexiona sobre las sensaciones que nos provocan los colores. Tras pasar por varios Estados -azul, negro, blanco o gris-, todos trabajos anteriores, el artista investiga sobre los factores, tanto externos como internos, que condicionan nuestro estado de ánimo.





Blogs, concursos y debates.


participa
To be continued... por Carlos Reviriego
Laura Dern, iluminada y bipolar
participa
participa
Tengo una cita por Manuel Hidalgo
El irracionalismo de la Razón
participa
El Incomodador por Juan Sardá
Artistas y público, el divorcio
participa
Rima interna por Martín López-Vega
Gabriel Celaya: Nada es el mar sin hombre que lo nade
participa
La papelera por Juan Palomo
De dominio público
participa
Ondas de Choque por José Luis de Vicente
Eduardo Kac, el arte de la quimera
participa
La columna de aire por Abel Hernández
Tanned Tin: Oído, olfato, vista, gusto y tacto
participa
Esceptrum por Antonio Fernández Ruiz
Adiós a la pasión. Gracias, Steve.

Santiago Alcocer: El Estado Naranja, 2009