Antón GARCíA-ABRIL | Publicado el 31/12/2009 | Ver el número en PDF
Ha sido éste un año convulso en la arquitectura española. Hay mucha incertidumbre en la obra pública, el sector privado está en plena regeneración, la educación pública en arquitectura en el 2009 se dirige sin rumbo, no encontrando el arquitecto contemporáneo su identidad dentro del sistema del nuevo entorno europeo. El arquitecto como técnico y humanista se está desintegrando y se ha convertido en la amenaza de los funcionarios públicos que gestionan las escuelas para defensa y disfrute de otros intereses. Este año, el alumbramiento del Barcelona Institute of Architecture, propone una iniciativa distinta al modelo de educación universitaria, de ámbito y vocación internacional, que trata de agrupar talento y prestigio docente y así impulsar la interacción entre la investigación académica, la práctica especializada y la difusión cultural de la arquitectura contemporánea. Un modelo nuevo confrontado a la lamentablemente obsoleta universidad pública.
Los Teatros del Canal de Juan Navarro Baldeweg.