Edición impresa | ARTE
Mariano NAVARRO | Publicado el 26/09/2002
El primer párrafo del ensayo con el que Heidi Grundmann contribuyó al catálogo de la última gran exposición de Concha Jerez (Las Palmas, 1941) y José Iges (Madrid, 1951) define perfectamente el lugar que su trabajo ocupa: Hoy en día, más y más artistas tratan con la tecnología. Concha Jerez y José Iges pertenecen a los pocos que tienen su actividad artística tan fuertemente basada en una reflexión conceptual/teórica no sólo del arte, sino también de su función en la sociedad y de la sociedad en sí misma, que su trabajo nunca asoma enteramente en el campo de la tecnología, pero siempre lo transgrede. A mi juicio, es esa transgresión, lúcida por exhaustivamente informada, la que hace que sus realizaciones adquieran una calidad singular sin que, por ello, el juego con las tecnologías más avanzadas domine el discurso que su colaboración manifiesta.









Sin título (de la instalación Terre di nessuno), 2002