Edición impresa | ARTE
Abel H. POZUELO | Publicado el 09/10/2003
John M. Armleder (Ginebra, 1948) ha decidido fijar su atención en el arte del s. XX y en los diversos proyectos de la modernidad para vincular arte y vida. Crea obras que, explorando distintas líneas de trabajo, técnicas y formatos, tratan de revitalizar el viejo diálogo entre esos dos ámbitos. Para ello elige un punto de vista que se abastece de un amplio conocimiento de las teorías y prácticas del arte pasado y de un carácter irónico con el que invierte el concepto de readymade (convertir objetos cotidianos en objetos artísticos) para introducir la cita artística en un conjunto doméstico. Esta primera muestra madrileña es una buena introducción a su universo y propósito, combinando pinturas que hacen alusión al expresionismo abstracto o al suprematismo con bonitas sillas de diseño funcionalista y neones y espejos que parecen extraídos de un catálogo de arte óptico. Un universo (Post Pop, en el fondo) que parte de un sagaz análisis pero funciona más en el plano de las sensaciones que en el intelectual.









Nine swimming pools, 2003