Edición impresa | CIENCIA
| Publicado el 22/09/2005
El 24 de septiembre se cumplen 100 años del nacimiento de Severo Ochoa, Premio Nobel de Fisiología y, junto a Ramón y Cajal, uno de los máximos exponentes de la historia de nuestra ciencia. Minucioso, incansable buscador del rigor y de la verdad experimental, Severo Ochoa dejó una obra monumental cargada de pasión, humanidad e intuición. El Cultural ha abierto sus páginas a varios de sus discípulos y colaboradores: Margarita Salas, académica e investigadora del Centro de Biología Molecular, comienza nuestro homenaje en las Cuatro Esquinas; Santiago Grisolía, premio Príncipe de Asturias de Investigación y presidente de la Fundación Valenciana de Estudios Avanzados; Antonio García-Bellido, uno de los creadores del CBM y profesor de Genética del Desarrollo en la institución, y el catedrático de Microbiología César Nombela, presidente de la Fundación Carmen y Severo Ochoa. Con el aniversario del próximo sábado se da contenido a un incierto Año Ochoa en el que todavía no hay desde la Administración Central una comisión nacional que lo celebre. Mientras, la SECC -en colaboración con la Residencia de Estudiantes, el CSIC y la UAM- prepara para finales de año una macroexposición sobre la relación del científico con España; el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe de Valencia tiene programada la muestra El legado de la Ciencia: Severo Ochoa, y el CBM ha organizado para el 10 de noviembre un homenaje al científico asturiano.









Fotografía perteneciente a la exposición El legado de la ciencia: Severo Ochoa en el Museo de las Ciencias Príncipe Felipe de Valencia