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CIENCIA
El proyecto Store, pionero en la gestión de energía
Objetivo: Almacenar megavatios
Diego QUINTANA | Publicado el 18/12/2009
La evolución tecnológica permite ya vislumbrar el sueño de almacenar energía en cantidades significativas. Este proceso mejorará la compleja gestión del sistema eléctrico. También dará salida a la impredecible producción eléctrica de fuentes renovables. Con ese objetivo, la eléctrica Endesa ha puesto en marcha en la comunidad Canaria Store, el primer proyecto español en almacenamiento de energía y el más importante de Europa.
Uno de los principales problemas de las redes eléctricas de transporte y distribución es que deben dar salida instantánea a la energía que generan los centros de producción si no la quieren perder. Porque la electricidad no se puede almacenar. O casi. Al menos no en grandes cantidades. Pero los millones de consumidores de energía eléctrica, evidentemente, esto no lo tienen en cuenta a la hora de pulsar el interruptor de la luz, el botón de la tele o al encender el horno, por lo que se requieren predicciones de la demanda.
La seguridad y continuidad del suministro eléctrico entre los centros de generación y los de consumo están garantizadas en España por Red Eléctrica de España (REE), el operador del sistema. Su labor consiste en supervisar la producción de electricidad y ajustarla a la demanda real. Si éstas difieren, REE envía las órdenes oportunas a las centrales para que ajusten sus producciones aumentando o disminuyendo la generación de energía.
Energías renovables
Un factor adicional que puede desestabilizar el sistema viene de la mano de las energías renovables, sobre todo de la eólica, cuyo peso en España es notorio -los aerogeneradores satisficieron en 2008 el 11% de la demanda eléctrica-. ¿Por qué? Por la incertidumbre que comportan: el viento sopla siempre a su capricho sin tener en cuenta si hay consumo de electricidad en ese momento o no. Y, desgraciadamente, muchos días produce la mayor parte de la energía por las noches, cuando la demanda es mucho menor y se corre el riesgo de perderla. Como ya hemos explicado, la electricidad a duras penas es almacenable. ¿Pero hasta cuándo? Es aquí donde entran en juego las distintas ramas tecnológicas que en los últimos años se han venido desarrollando en materia de almacenamiento de energía, sobre todo en cuestión de baterías. Tecnologías todavía inmaduras pero con un potencial y una oportunidad fuera de serie para liberar en un futuro no muy lejano la energía en función de las necesidades. En esta dirección, los principales proyectos piloto a nivel mundial son liderados por Estados Unidos y Japón, a quienes se ha unido la eléctrica española Endesa, inmersa como veremos, en el Store, el primer proyecto de almacenamiento de energía en España y el más importante de Europa. El almacenamiento de energía se antoja de interés estratégico para el sector eléctrico. Así se desprende de las palabras de Eduardo Mascarell, responsable de Tecnología e Innovación de la compañía: Tradicionalmente, la tecnología no nos permitía la posibilidad de almacenar energía salvo en casos muy concretos como el bombeo de agua de un embalse a otro (a diferentes cotas). El resto estaba recogido en las baterías de los coches y en las pilas que utilizamos diariamente, pero nada más. Sin embargo, en los últimos cuatro o cinco años están apareciendo unas posibilidades tecnológicas de almacenamiento que ofrecen al sector eléctrico una versatilidad muy interesante.
Generar electricidad
Efectivamente, este sector mira al futuro con esperanza en vista de la gran complejidad que implica actualmente generar electricidad para el consumo inmediato. Necesitamos redundancia en instalaciones y asegurar una calidad muy elevada por los requisitos que establece el Ministerio de Industria. Disponer de baterías electroquímicas -de ión-litio, de sulfuro de sodio (NaS), de flujo, de metal-aire, pilas de hidrógeno- u otras tecnologías como el aire comprimido, el líquido comprimido, los supercondensadores, los volantes de inercia o el almacenamiento térmico, nos da margen para trabajar con más flexibilidad y ofrecer un servicio con mayor juego y comodidad y para ampliar nuestro catálogo de ofertas, explica Mascarell.
Mejoras de la red
Como ya hemos mencionado, el almacenamiento de energía se vislumbra como aliado irremplazable para la óptima integración de las energías renovables en el sistema eléctrico y para mejorar la fiabilidad de la red. Las renovables tienen una impredecibilidad muy alta, sobre todo la eólica, y algunas tienen la mala costumbre de estar disponibles cuando no hacen falta, se lamenta Mascarell, que pone el ejemplo de la eólica en Irlanda. Entonces -continúa-, tener la posibilidad de almacenar la energía que se genera por la noche da un empaque muy interesante a las renovables: aumentas la cuota de renovables, reduces emisiones y el uso de centrales de generación eléctrica emisoras de CO2
Estamos en una fase incipiente pero la importancia estratégica del almacenamiento puede dar un vuelco muy grande al sector, destaca el responsable de Endesa. Asimismo, el almacenamiento entronca con una cuestión muy de actualidad: el coche eléctrico. Los vehículos eléctricos serán almacenadores eléctricos de primer orden, capaces de verter energía, cuando no la precisen, de sus baterías a la red si ésta la requiere.
Mascarell resalta la estrategia de I+D de Endesa y el mencionado proyecto piloto Store -que responde a las siglas en inglés de Tecnologías de Almacenamiento de Energía Eficiente-, el primero de España en I+D de almacenamiento de energía y el más importante de Europa. Store consiste en probar dos tecnologías de baterías conectadas a la red de distribución. Las primeras baterías, de 0,5 MW, serán de bromuro de cinc y se instalarán en Tenerife; las segundas, de sulfuro de sodio y de 1 MW, se colocarán en Gran Canaria. Nos servirán para trabajar fundamentalmente en aporte de energía y como piedra de toque para extrapolar qué beneficios aporta el almacenamiento de energía, expone Mascarell, quien asegura que Canarias es una región propicia para las pruebas piloto por el marco regulatorio específico de las islas, por la problemática de ser lugares energéticamente aislados y por la gran penetración que tiene actualmente de energías renovables. Store está presentado al Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) -dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación- y se encuentra en fase de evaluación. El proyecto, en el que se van a invertir en total cerca de 14 millones de euros, se pondrá en marcha en enero de 2010 y un año después comenzarán las pruebas y evaluaciones de la integración en la red de estas tecnologías.
Los próximos años
Según Mascarell, el almacenamiento de energía tiene en su debe lo que cualquier novedad tecnológica en cualquier ámbito o sector: Necesita cierta madurez. Los próximos diez años van a ser claves. En ese tiempo nos encontraremos probablemente en escenarios mucho más favorecedores que los de ahora, apunta. Y concluye expresando sus esperanzas de futuro. Lo veo con optimismo. Son tecnologías que nos van a dar mucho. Van a ayudar a la penetración de las renovables y también en las sinergias con el vehículo eléctrico. El almacenamiento de energía va a ser un elemento clave. Es el sueño de los eléctricos.