El Cultural
El Mundo
  Búsqueda avanzada
Comparte: Imprimir Imprimir
Enviar a un amigo Enviar a un amigo
Compartir en Facebook Facebook
Compartir en Twitter Twitter
Compartir en Meneame Menéame


Edición impresa |  CINE

Veteranos y novatos

Lo mejor de 2008: Cine nacional

Sumario: Lo mejor del año 2008

  • Resultados:

 | Publicado el 31/12/2008

Agustín Díaz Yanes lidera las preferencias de los críticos en el apartado de mejor cine nacional. Carlos F. Heredero, Alberto Bermejo, Luis Martínez, Jesús Palacios y Juan Sardá han confeccionado una lista en la que jóvenes promesas como Nacho Vigalondo se miden con veteranos como Gutiérrez Aragón.


Sólo quiero caminar
Director: Agustín Díaz Yanes

Actores: Ariadna Gil, Diego Luna, Elena Anaya, Victoria Abril
Guionista: Agustín Díaz Yanes

Díaz Yanes: "Mis personajes no son perdedores, son luchadores"

Más de diez años después de Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto (1995) Agustín Díaz Yanes da continuación a su criatura más emblemática, Gloria Duque (Victoria Abril), una mujer de rompe y rasga que sigue empeñada en conducirse por el camino de la delincuencia. Pero ya no está sola, la acompañan sus amigas-compinches, una banda de aguerridas mujeres dispuestas a todo para que una pandilla de mafiosos mexicanos no se salga con la suya. La soledad, la supervivencia, la lealtad y la pasión son algunos de los asuntos que toca Díaz Yanes en una película soberbia en la que la noción de amistad vuelve a tener un peso determinante. Como en el cine negro de verdadera estirpe, en Sólo quiero caminar (título que da una idea clara sobre el punto de partida moral) hay ladrones buenos y malos, y las decisiones a vida o muerte, regidas por un código aparte del mundo normal, se convierten en reflexiones morales de hondo calado. Una sola verdad parece emerger tras la visión de este filme, en un mundo de lobos la construcción de verdaderos afectos constituye la única tabla de salvación para los personajes. La nobleza, un concepto afín al director de Sin noticias de Dios o Alatriste, vuelve a ser una referencia obligada para una película con ecos de Melville y Tarantino. Las mujeres protagonistas vuelven a ser una exacta metáfora del mundo globalizado de hoy, en el que continuar vivo ya constituye un gran mérito.

Los cronocrimenes
Director: Nacho Vigalondo

Actores: Karra Elejalde, Bárbara Goneaga, Nacho Vigalondo
Guionista: Nacho Vigalondo

Los videojuegos arrastran al cine

El nominado a un Oscar por su cortometraje 7:35 de la mañana, Nacho Vigalondo, no defraudó las expectativas puestas en él con su primer largo, Los cronocrímenes. Si aquel laureado corto era una muestra de su vena histriónica, la película saca a relucir la parte más inteligente y racional del cineasta, no en vano Los cronocrímenes es un puzzle metafísico en el que Karra Elejalde se ve envuelto en varios misteriosos viajes en el tiempo a los que deberá enfrentarse si quiere sobrevivir y salvar aquello que más ama. El sentimiento de culpa, la redención y una reflexión sobre la identidad son los ejes de una película corta y concisa que deja al espectador al mismo tiempo intrigado y pensativo. Un remake americano producido por Tom Cruise y un gran éxito internacional han rubricado las virtudes de un debut insólito en nuestra cinematografía.

Tiro en la cabeza
Director: Jaime Rosales

Actores: Asun Arretxe, Ion Arretxe, Nerea Cobreros
Guionista: Jaime Rosales

Crítica de la película
Jaime Rosales: "No hay que dejar a la próxima generación el problema de ETA

Jaime Rosales es una rara avis en el cine español, un cineasta que convierte cada película en una indagación. Al verlas, el espectador tiene la impresión de ir cogido de la mano del director, descubriendo e interrogándose al mismo tiempo sobre lo que observa. Tiro en la cabeza es una película extraña y perturbadora, un acercamiento personalísimo a la violencia etarra desde la mirada de un ciudadano corriente que se pregunta, con horror, el por-qué de la violencia, cuál es su lugar en una existencia que podría ser perfectamente plácida y normal. Sin recurrir a los diálogos, Rosales acompaña a un etarra en su vida cotidiana sin inmiscuirse, con esos planos tan maravillosamente realizados marca de la casa, para finalmente concluir reflejando el terrible asesinato de Capbreton, desgraciado hecho real que inspiró al director y que puso en marcha su creatividad. En esa gasolinera francesa murieron dos guardias civiles después de tener la maldita mala suerte de cruzarse con los terroristas en su camino. No hay complacencia en la mirada de Rosales hacia el mundo etarra, sí humanidad, aunque Tiro en la cabeza sea, sobre todo, el grito sordo de un artista que desprecia a los mezquinos.

Todos estamos invitados
Director: Manuel Gutiérrez Aragón

Actores: José Coronado, óscar Jaenada, Vanessa Incontrada
Guionista: Manuel Gutiérrez Aragón, ángeles González Sinde

Manuel Gutiérrez Aragón: "Hacer esta película era mi deber como ciudadano"

El cine, con frecuencia, prefiere tratar el tema del terrorismo desde el punto de vista del verdugo. Todos estamos invitados, sin embargo, se coloca sin ambages en el lugar de la víctima para denunciar la falta de libertades y el acoso permanente al que son sometidas algunas personas en el País Vasco por no comulgar con las ideas de los violentos. La película de Manuel Gutiérrez Aragón, la última si cumple, esperemos que no, su palabra de retirarse del cine, podría entenderse como el reverso de la de Jaime Rosales. Si aquélla indaga en la irrupción de la brutalidad en la vida cotidiana, ésta se refiere a una cotidaneidad convertida toda ella en puro espanto. José Coronado interpreta con aplomo a un profesor universitario que, acosado por ETA, se niega a seguir el camino que muchos otros han tomado de abandonar San Sebastián o callarse sus ideas. A partir de aquí, Gutiérrez Aragón también plantea el angustioso dilema de un ex terrorista (óscar Jaenada) que ha perdido la memoria y para el que esa amnesia puede ser su última tabla de esperanza. Todos estamos invitados es una película política que toma partido no en contra de los nacionalistas sino de la censura y la falta de libertad construida como un poderoso thriller de acción, brilla con intensidad la escena final de la ejecución en plenas fiestas donostiarras. Realizada, según el propio Aragón, por un sentido del deber “cívico”, supone un homenaje fílmico de gran calidad a todos aquellos que no se arredran en la defensa de la libertad.

El somni
Director: Cristophe Farnarier

Actores: Pilar López de Ayala, Xavier Lafitte
Guionista: José Luis Guerín

Las vanguardias agitan las salas de proyección

Un mundo se acaba y el cineasta de origen francés Cristophe Faranarier toma constancia con su cámara. El prestigioso operador de Albert Serra en Honor de cavalleria, capaz de demostrar que con una cámara DV se puede filmar verdadero cine, acompaña a Joan “El Pipa” en su última transhumancia por los Pirineos. La cámara de Farnarier se adapta al ritmo del pastor para captar, con delicada sutileza, cómo toda una sabiduría, la de aquéllos que aún viven conectados con los ciclos de la naturaleza, se viene abajo ante la aparición de una modernidad atronadora que no respeta a nada ni a nadie. El somni es mucho más que una película ecologista (que también, queda constancia en ella que el cambio climático no es una mera hipótesis científica) es también una carga de profundidad contra una civilización, la nuestra, lo suficientemente arrogante como para haberse creído por encima de la propia naturaleza. En su gozosa morosidad, El somni también proporciona al espectador urbanita un oasis de paz donde vislumbrar una posibilidad de vida distinta. Ahí está su paradoja: al mismo tiempo que es balsámica, El somni habla de cosas terribles.





Blogs, concursos y debates.


participa
To be continued... por Carlos Reviriego
Laura Dern, iluminada y bipolar
participa
participa
Tengo una cita por Manuel Hidalgo
El irracionalismo de la Razón
participa
El Incomodador por Juan Sardá
Artistas y público, el divorcio
participa
Rima interna por Martín López-Vega
Gabriel Celaya: Nada es el mar sin hombre que lo nade
participa
La papelera por Juan Palomo
De dominio público
participa
Ondas de Choque por José Luis de Vicente
Eduardo Kac, el arte de la quimera
participa
La columna de aire por Abel Hernández
Tanned Tin: Oído, olfato, vista, gusto y tacto
participa
Esceptrum por Antonio Fernández Ruiz
Adiós a la pasión. Gracias, Steve.

Fotograma de 'Sólo quiero caminar', de Agustín Díaz Yanes