Jesús PALACIOS | Publicado el 14/09/2012 | Ver el número en PDF
Resulta desconcertante consultar la cartelera y ver que entre los estrenos más esperados se encuentra Desafío total. Desconcertante, porque salvo que acabes de nacer, tienes la impresión de que se trata de una película que has visto varias veces desde su estreno original, en 1990. Naturalmente, no hemos nacido ayer. Sabemos qué es un remake, para qué sirve... Pero hay una nota alarmante: ¿Ha pasado el tiempo suficiente para que sea necesaria una nueva versión de Desafío total? Más aún: ¿Han dado la técnica y el arte cinematográficos un salto cualitativo que justifique otro Desafío total? Después de ver el filme que ahora lleva la firma de Len Wiseman, la respuesta es un rotundo 'no'.