Joaquín MARCO | Publicado el 11/07/1999 | Ver el número en PDF
E l escritor chileno Roberto Bolaño (nacido en 1953) se ha convertido en una de las nuevas voces del movimiento que a alguien se le ocurrió, por desdicha, calificar de post-boom, lo que significa volver a las andadas y a la imprecisión. Se acreditó en Los detectives salvajes, novela con la que alcanzó el premio Herralde y el premio Rómulo Gallegos. Amuleto no será calificada como la mejor de sus producciones, pese a su capacidad de crear ambientes, de situarnos en ámbitos oníricos y de jugar con humor mediante una trama sencilla y mal hilvanada, que daba, tal vez, más para un cuento que para una novela. Porque todo el relato gira en torno a la personalidad de Auxilio Lacouture, una exiliada uruguaya en la capital de México que, asiste desde los lavabos de la Universidad Autónoma, a la represión que ordenó el presidente Díaz Orgaz y que culminó en el holocausto de la Plaza de las Tres Culturas. Auxilio, desde su refugio, en el que permanecerá trece días sin comer, intenta reconstruir el pasado y describir el futuro en un ejercicio ilógico de tiempos.