El Cultural
El Mundo
  Búsqueda avanzada
Comparte: Imprimir Imprimir
Enviar a un amigo Enviar a un amigo
Compartir en Facebook Facebook
Compartir en Twitter Twitter
Compartir en Meneame Menéame

revista de libros


Edición impresa |  LIBROS

Todo por una chica

Nick Hornby

Traducción de Jesús Zulaika. Anagrama. Barcelona, 2009. 304 páginas, 19’50 euros

  • Resultados:

José Antonio GURPEGUI | Publicado el 05/06/2009

Sin estridencias, sin prisas pero sin pausas, Nick Hornby (Maidenhead, 1957) se está convirtiendo en uno de los escritores británicos más populares de este comienzo de siglo. El suyo es un estilo propio y singular, o, mejor dicho, tal vez sean sus historias las que ya comienzan a resultarnos familiares hasta el punto de reconocerlas con la misma facilidad que la pintura del Greco. Alta fidelidad o Fiebre en las gradas nos presentaban unos jóvenes personajes obsesionados por sus respectivas aficiones, la música y el fútbol respectivamente. Ahora, en Todo por una chica, será el skate el pasatiempo favorito de Sam, un adolescente que conoce por primera vez el amor.

Volvemos a encontrarnos en el mundo de los barrios londinenses. Para Sam, el narrador, “todo iba saliendo estupendamente desde hacía unos seis meses”. No resulta extraño que ya en la primerísima frase confiese, “Así que las cosas me iban bastante bien”, y para colmo de felicidad, “además había conocido a Alicia”(p. 11). Tiene dos amigos, Conejo y Basuras (así apodado por no saber patinar), pero a quien realmente admira es a Tony Hawk -imagino que personaje real, pues “No conocer a Tony Hawk es como no conocer a Tony Blair” (p. 14). A fin de cuentas Sam parece necesitar una figura paterna; su madre lo tuvo con apenas 16 años y no tardó en separarse. Y ahora Sam parece repetir la vieja historia de su madre, pues con la misma edad ha dejado embarazada a Alicia. Incluso los padres de Alicia desean que aborte, pero la joven se resiste.

No ha logrado sorprenderme este último título de Hornby como los precedentes, pero sí que me ha obligado a reflexionar más. Indudablemente el mundo de los adolescentes es mucho más complejo y laberíntico de lo que podemos llegar a imaginarnos los padres con hijos en tan complicada edad, y Todo por una chica nos sitúa con un pie colgando al borde del abismo. Eso sí, aún tratándose de un argumento no exento de dramatismo, Hornby tiene el magisterio suficiente para presentarlo de forma casual e incluso con cierto sentido del humor. O quién sabe, lo mismo todo ser reduce a pensar que la escala de valores de un adulto y un adolescente responde a parámetros opuestos. Demasiado simple.





Blogs, concursos y debates.


participa
To be continued... por Carlos Reviriego
Laura Dern, iluminada y bipolar
participa
participa
Tengo una cita por Manuel Hidalgo
El irracionalismo de la Razón
participa
El Incomodador por Juan Sardá
Artistas y público, el divorcio
participa
Rima interna por Martín López-Vega
Gabriel Celaya: Nada es el mar sin hombre que lo nade
participa
La papelera por Juan Palomo
De dominio público
participa
Ondas de Choque por José Luis de Vicente
Eduardo Kac, el arte de la quimera
participa
La columna de aire por Abel Hernández
Tanned Tin: Oído, olfato, vista, gusto y tacto
participa
Esceptrum por Antonio Fernández Ruiz
Adiós a la pasión. Gracias, Steve.

Nick Hornby. Foto: Spinebreakers