No ha sido 2009, a pesar de tanto lamento agorero, un mal año para la narrativa en castellano, con varias novelas más que notables, de mirada intensa al pasado, pero sin descubrimientos ni apenas novedades reseñables de Hispanoamérica . ¿Más de lo mismo? Quizá, pero , para empezar, tras variosaños lejos de la novela ha vuelto el mejor Muñoz Molina. Hidalgo Bayal se confirma como uno de los grandes, junto a Belén Gopegui, Pombo,Andrés Neuman, Juan Bonilla, Egido, y los ya clásicos Landero, Luis Mateo Díez y José María Merino.
1. La noche de los tiempos Antonio Muñoz Molina
Seix Barral, 2009. 960 páginas, 2490 euros Leer crítica Leer entrevista Impresiona a simple vista La noche de los tiempos, un tomazo cuyas dimensiones y peso inspiran recelo-escribía Santos Sanz Villanueva en El Cultural-. Sólo un motivo muy serio justifica semejante derroche de energías, y de facultades, según se comprueba muy pronto. Lo hace por la serenidad y escepticismo con la que Antonio Muñoz Molina (úbeda, 1956) retrata una época desdichada y convulsa. A través de la historia del arquitecto Ignacio Abel y de sus amores prohibidos, el escritor recrea el final de la II República y los excesos que condujeron, de manera al principio sorprendente, y luego inevitable, a la guerra civil. Impresionan, por su viveza, los retratos de intelectuales como Rafael Alberti o José Bergamín, señoritos disfrazados de revolucionarios que volvían felices de la URSS del Gulag, y que organizaban fiestas de disfraces para intelectuales europeos mientras, tal vez a la vuelta de la esquina, un inocente era detenido y fusilado sin juicio ni causa alguna, por cualquiera de los dos bandos. La novela, en fin, contiene magníficos personajes a través de los cuales se enseña cervantinamente la naturaleza humana, desde el matrimonio convencional y desdichado del protagonista a Juan Negrín o José Moreno Villa. Una novela, en palabras de Sanz Villanueva, referente inexcusable entre las que se asoman con lucidez libre de maniqueísmos a entender la existencia humana, no sólo española, en el inhóspito mundo contemporáneo.
2. Deseo de ser punk Belén Gopegui
Anagrama, 2009. 192 páginas, 15 euros Leer crítica Hace algún tiempo, Belén Gopegui explicaba así el origen de este libro: A lo largo de los años he conocido a unas cuantas personas que han logrado ser admirables, inteligentes, amar la vida y no venderse nunca. Lo que estoy escribiendo trata de alguien que no tiene la madurez que ellos tuvieron, y sin embargo tiene el mismo impulso, la misma furia sagrada, su actitud. Es una novela corta, narra un gesto y es también un gesto .. El gesto acabó titulándose Deseo de ser punk, la historia de una joven de dieciseis años llamada Martina que debe encontrar su lugar en el mundo y que es,según Ricardo Senabre, una de las creaciones más sólidas y acabadas de su autora, con evidentes ecos del Holden Caufiel de El guardián en el centeno de J. D. Salinger, y toda la incertidumbre del siglo XXI.
3. El animal piadoso Luis Mateo Díez
Galaxia Gutenberg/Círculo de lectores, 2009. 353 pp., 1850 euros Leer crítica El comisario jubilado Samuel Mol, atormentado por los casos que dejó sin resolver en el pasado, sigue sin olvidar el terrible asesinato de un matrimonio ocurrido hace casi tres lustros. El encuentro casual con un anciano implicado en el doble crimen le obliga a retomar la investigación abandonada hace más de una década y a aventurarse en un puñado de vidas extraviadas o maltrechas según Santos Sanz, que van dejando la estela de severos conflictos espirituales: arrepentimiento, miedo, soledad... En suma, ampliación de la galería de enfermedades del alma que configura una visión negativa, desesperanzada y nihilista de nuestra especie. No faltan en esta obra, que no se ajusta a los corsés del género, ese auscultar almas en pena tan de L. M. Díez, hasta concluir una novela magnífica.
4. El viajero del siglo Andrés Neuman
Alfaguara, 2009. 544 páginas, 22 euros Leer crítica El viajero del siglo es, según nuestro crítico Joaquín Marco, una novela extraña al panorama de la narrativa en español, ambiciosa, excesiva, compleja, histórica, de amores, pese a situarse en los aledaños del Romanticismo en Alemania, en la imaginaria ciudad de Wandernburgo, aunque podría muy bien trasladarse a nuestro tiempo. Galardonado con el premio Alfaguara 2009, el jurado la calificó como una novela posmoderna en la que hay un esfuerzo por hacer una novela clásica desde nuestro tiempo [...] narrada desde la perspectiva (lingöística, literaria, incluso política) del XXI.
5. Tanta gente sola Juan Bonilla
Seix Barral, 2009. 224 páginas, 17 euros Leer crítica Vida y literatura se dan la mano en esta audaz colección de relatos que indagan en la creación literaria (El lector de Perec), en la envidia de la sociedad española (Todos contra Urbano) o que actualizan el conflicto realidad-ficción (Metaliteratura). El resultado es un libro de lectura muy recomendable para lectores exigentes y también para los que buscan aprender entreteniéndose, afirmó ángel Basanta, que destacó además la modernidad de su construcción narrativa, el alto mérito literario de los cuentos y su autenticidad y hondura en el tratamiento de los temas.
6. El espíritu áspero Gonzalo Hidalgo Bayal
Tusquets. 560 pp., 25 e. Leer crítica Autor casi secreto, pero ya imprescindible, Hidalgo Bayal va confirmando, libro a libro, un talento y un talante a prueba de modas y artificios. Nada mejor, para descubrirlo, que este Espíritu áspero que retrata medio siglo de historia española a través de los ojos desencantados y escépticos del viejo profesor don Gumersindo, que juega con el lenguaje en sus memorias, en un ejercicio de pirotecnia verbal de profundidad nada usual. Y es que, como destacó en su día Ricardo Senabre, hay mucha sutileza en estas páginas, mucha hondura en la visión de ese pequeño mundo, definitivamente engrandecido por la literatura. Estamos ante una espléndida novela.
7. Retrato de un hombre inmaduro Luis Landero
Tusquets. 224 PP., 17 e. Leer crítica En la cama de un hospital, un hombre corriente sin afán, con más pasado que futuro, antiguo botones, periodista en una gacetilla de barrio y tendero de papelería, que se soñó incluso pastor sin nada que guardar, recuerda, la última noche de su vida, qué pasó, o no, con el amor, los amigos, los sueños y la libertad. Es un antihéroe sin grandes pasiones, pero que a lo largo de su experiencia ha conocido historias de otras vidas que va recordando y que componen este fresco del fracaso y la nada. Un divertimento en el que Landero demuestra su maestría para contar una y mil historias sin tener que urdir con ellas una novela de corte tradicional.
8. La sima José María Merino
Seix Barral. 360 páginas, 1950 euros Leer crítica He aquí un compendio , según Ricardo Senabre, de algunos de los principales temas que han ido desarrollándose en la ya dilatada trayectoria de José María Merino, como la influencia del pasado, la formación de la personalidad y las relaciones entre historia y ficción, con evocaciones de la infancia y de la adolescencia del personaje, de su aprendizaje sentimental, de su viaje al interior del Perú. Y el carácter cainita del pueblo español, pues Fidel, protagonista del relato, defenderá a lo largo de la novela que la confrontación colectiva es un elemento sustantivo de la historia española, caracterizado por el espíritu de enfrentamiento de nuestro pasado.
9. Los túneles del paraíso
Luciano G. Egido
Tusquets, 2009. 400páginas, 20 euros Leer crítica La historia novelada recrea la épica cotidiana en la hercúlea labor de miles de trabajadores en la construcción de los ferrocarriles que comunicarán los pueblos salmantinos del Duero con los vecinos de Portugal. Los cuatro años (1883-1887) que duró la construcción de aquella gigantesca obra de ingeniería ferroviaria aportan el marco a partir del cual el autor crea un microcosmos de pasiones primarias alimentadas por miles de obreros a solas con la montaña hostil, con la voracidad explotadora de sus jefes y con el peso de su pasado turbio, en busca de un destino mejor.
10. La previa muerte del lugarteniente Aloof Álvaro Pombo
Anagrama, 2009. 184 páginas, 16 euros Leer crítica Pombo en estado puro, cien por cien imaginación, talento y poesía, con mucha filosofía y meditación y desopilante sentido del humor... eso es La previa muerte del lugarteniente Aloof. Un Pombo genuino, que domina el lenguaje y juega con sus propios recursos narrativos, hasta entregarse a ellos con libérrimo y gratuito gusto, sin necesidad de otra justificación que el placer de hacerlo. Como si dijera: esto es pura escritura y no se le busquen más pies al gato. Pura escritura que analiza y glosa la propia escritura en circunloquios y abundantes digresiones. Puro goce también para el lector.