ÁLVARO VARGAS LLOSA | Publicado el 15/10/2010 | Ver el número en PDF
No tengo capacidad alguna para leer el pensamiento ajeno (y no siempre la tengo para leer el propio) pero imagino que la política es la última de las consideraciones que han pesado en el ánimo de los miembros de la Academia Sueca a la hora de conferirle a mi padre este alto honor. Dicen los que dicen saber estas cosas que durante muchos años el premio Nobel le fue esquivo por razones ajenas a la literatura. No sé si es cierto. Pero sí sé que en mi padre la dimensión literaria y la dimensión cívica no son disociables, de manera que no sólo es lícito sino incluso obligatorio interpretar también este reconocimiento al escritor que ha hecho del compromiso con las grandes cuestiones de su tiempo como una valoración del hombre público.
Vargas Llosa con sus hijos en la campaña electoral de Perú de 1990.