Octavio RUIZ-MANJÓN | Publicado el 20/05/2011 | Ver el número en PDF
Al saber de la muerte de Gregorio Marañón en España, el socialista Indalecio Prieto escribiría desde su exilio mexicano: Se ha apagado la única voz de aliento que de allí me llegaba. Desde el 27 de marzo de 1960 España se ha vuelto más silenciosa. Y a partir de esa aciaga fecha me siento más solo. Más solo que nunca.
Gregorio Marañón retratado por Sorolla en 1920