Lourdes VENTURA | Publicado el 18/11/2011 | Ver el número en PDF
Nada más mudable que la belleza física de los bendecidos con la perfección. De la fragilidad de la belleza sublime, en este caso masculina, y de su decadencia inevitable, y a veces súbita y temprana, trata este original ensayo de Luis Antonio de Villena. En Martires de la belleza, Villena ha mirado hacia atrás, ha buscado las huellas de algunos jóvenes ídolos muy hermosos en su juventud y hoy casi olvidados, y se ha propuesto hacer una arqueología de las imágenes y una reflexión sobre el eclipse de los bellos cuando pierden hermosura y lozanía.
Luis Antonio de Villena. Foto: Manuel Cuevas