NURIA AZANCOT | Publicado el 03/02/2012 | Ver el número en PDF
Con 6.000 euros y la certeza de que hay otra manera de hacer las cosas, en 1998 se conjuraron tres amigos, Carlos Cabrera, Dionisio Rodríguez y Pepo Paz, para crear Bartleby Editores. Se trataba de animar el panorama editorial y de ganarnos la vida, explica Paz, que insiste en que su mejor decisión fue la elección del nombre del proyecto y la apuesta por la calidad. Arrancaron fuerte: su primer libro fue La Habana caleidoscópica, los cuentos completos de José Lezama Lima, pero asegura que publicaban lo que podíamos y así, a tientas, con mucha intuición y poco dinero, fuimos añadiendo autores que han marcado nuestro catálogo, como Anne Michaels o John Berger. Son, y quieren seguir siendo, independientes: no coqueteamos con los resortes del poder cultural establecido. Creemos en los lectores. Y no publicamos premios (ni de instituciones públicas o privadas). La financiación debe de venir por las ventas, algo que no siempre se ha podido conseguir. La crisis ha supuesto un frenazo a su actividad: En 2011 publicamos casi un 50% menos que en 2010: de 15 títulos pasamos a 10, porque editamos lo que podemos, en función de las ventas; hemos reducido las tiradas medias y estamos empezando a publicar en formato electrónico algunos de los nuevos títulos.