NADAL SUAU | Publicado el 12/10/2012 | Ver el número en PDF
Ken Follett (Cardiff, 1949) no crea literatura perdurable y eso lo sabemos usted, yo y Ken Follet. También sabemos que los suyos son libros escritos en diagonal, pero resulta que Los pilares de la tierra sigue comercialmente viva desde hace veintitrés años en un mundo que no sabe computar la perdurabilidad de otra manera. Ese fenómeno editorial calculado acabó, sin embargo, causando un efecto real en la vida de muchos lectores. Es algo que no se logra sin algún tipo de talento. Por desgracia, El invierno del mundo se venderá bien por pura rutina, porque no es más que un libro rutinario. Quien esté dispuesto a leer una narración comercial eficaz va a toparse con un aluvión de páginas de escaso carisma, previsibles, alicaídas.