ANTONIO COLINAS | Publicado el 01/02/2013 | Ver el número en PDF
El fomento de los autores clásicos, la actualización y el amor a los mismos, sigue siendo quizá una asignatura pendiente en nuestro tantas veces urgente mundo literario. No me refiero a que los clásicos no reciban la fundamentada atención de los especialistas, sino a que los lectores comunes siguen padeciendo la falta de estímulo. Quizá hay que recordarlo a la vista de esta jugosa edición del Arte poética de Quinto Horacio Flaco, debida al poeta y profesor Juan Antonio González Iglesias; autor y obra que, por supuesto, cuentan con otras valiosas versiones de referencia. Por citar dos de ellas, de última hora, recordaré las de J. Gil (Dykinson, 2010) o J. L Moralejo (2008).
Estatua de Horacio en Venusa