Desde hace un par de semanas, Jorge Herralde celebra el cuarenta cumpleaños de Anagrama de la mano de otra editorial, RBA, responsable del lanzamiento en quioscos de una Biblioteca Anagrama con los 100 mejores títulos de su historia, que arranca con El palacio de la Luna, de Paul Auster, Los girasoles ciegos de Alberto Méndez y Seda, de Baricco. Y me da que esta amistad puede dar mucho juego, porque así RBA sacia su hambre de prestigio y Anagrama accede a un público que suele serle esquivo. ¿Me acusarán de magín calenturiento si imagino un acercamiento empresarial de hondo calado para un futuro próximo? ¿Se hará, en fin, RBA con Anagrama cuando a Jorge Herralde le apetezca?
Es muy ilustrativo navegar por el Boletin Oficial de la Junta de Andalucía para comprobar sus caprichos presupuestarios. Veamos, por ejemplo, el apartado de las subveciones a las revistas literarias. Entre cinco se reparten la tarta. La que más recibe, 36.718,53 euros, es la revista Sybila, que edita tres números al año y cuyo propietario es Juan Carlos Marset, actual director general del INAEM y antes consejero de Cultura de la Junta de Andalucía (cuando entonces también recibía por su revista); para Litoral (dos números al año) 31.053,86 euros (una cuarta parte de lo solicitado). Para Renacimiento (dos números al año), 15. 271,24 euros (la mitad de lo solicitado; Alfora Nova,(dos números al año) 25. 302,98 euros, el 35 por ciento de lo solicitado, y para Diada Editores, 13. 771 euros, la mitad de lo solicitado. Muchas y buenas revistas andaluzas independientes se han quedado in albis.
Ahora que por la cacareada crisis las editoriales parecen meditar más qué van a publicar y qué rechazan sin contemplaciones, nada como zambullirse en El arte de rechazar una novela, de Camillien Roy (Bruguera), en el que el escritor canadiense (raramente un español dedica su tiempo a zaherirse)clasifica, con más humor que rencor, todas las negativas que supuestamente ha recibido por parte de decenas de editores. Mi favorito es Furioso: La respuesta es ¡NO! ¿NO! y ¡NO! Ya basta, es inútil que insista, aunque tampoco El maternalsea despreciable: ¡Ay, mi niño. Acabo de terminar de leer el manuscrito que me enviaste. ¿Cómo decírtelo sin lastimarte?
Parece que Ainhoa Arteta (tan de moda por razones profesionales y sentimentales) ha vuelto a levantar ampollas en Jerez por la segunda cancelación (tras la espantada de 2007) de sus compromisos con el Villamarta. Vamos, que en vez de regalarles su Elixir de amor, ha dejado a los melómanos gaditanos anegados de lágrimas celestiales como las que acaba de versionar.
No podía ser en otro sello: Libros del Innombrable, la misma editorial que ha recuperado El Pánico/Manifiesto para el tercer milenio de Fernando Arrabal, celebra su primera década reuniendo en Defensa Kundera Arrabal el poema que el dramaturgo lanzó en defensa del autor de La insoportable levedad del ser después de que fuese acusado de espía. Junto a él, numerosos textos de ambos autores y el poema arrabalesco Clítoris, y su traducción kunderiana al checo, con impagables versos como Okno more pro boure a vlny.
Hasta dónde llegan los poderosísimos tentáculos de la SGAE? ¿Habrá tenido algo que ver en la reciente y fulminante destitución de un joven director de periódico por poner en solfa sus discutibles métodos?