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...Decíamos ayer

  • ( 04/09/2009 )
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Decíamos ayer que la temporada cultural de otoño venía calentita, pero la realidad mejora lo esperado, entre presuntas subastas de grupos editoriales al mejor postor, un suculento premio que podría ganar una periodista de fuste, nuevas editoriales y algún desembarco tan sonado como el de Enrique Vila-Matas en Seix Barral .

Tanto quejarnos del chauvinismo francés, y miren por donde la prestigiosa Le Magazine Littéraire lance un monográfico sobre novela negra, y en su selección de los 50 imprescindibles incluye, junto a Chandler o Hammet, nada menos que a cuatro españoles de hoy: Alicia Giménez Bartlett, Francisco González Ledesma, Eduardo Mendoza y al argespañol Carlos Salem, que además podría conquistar con Aller Simple, la versión francesa de Camino de ida, algunos de los premios Prix 813 de novela policial, uno de los más prestigiosos.

No, no han parado. Vicente Molina Foix ha pasado el verano preparando al detalle el rodaje de una película que ha escrito y piensa dirigir a partir de septiembre, y por la que ha tenido que arrinconar la novela en la que estaba enredado. En cambio, Rafael Chirbes ha estado pasando a limpio unos cuantos cuadernos “con la misma intención -dicen que dice- con que nuestras madres nos decían que no saliéramos de casa sin cambiarnos la ropa interior, por si nos pasaba algún accidente”, aunque su próxima novela pueda hacerse esperar porque “va más bien despacio. Pero, como el mesías de Maimónides, llegará”.

Hace poco, la Fundación Gala-Dalí paralizaba el rodaje de un biopic sobre el pintor que debía interpretar Antonio Banderas porque les parecía que exageraba los “aspectos negativos” de Dalí. Ahora, la hija de Frank Sinatra, Tina, pretende que Scorsese edulcore su película sobre la vida del cantante. ¡Qué manía! No le hace ningún bien ni al arte, ni a la verdad ni a los propios personajes que los herederos metan sus narices en todo proyecto que se precie.

Mucho me temo que las galerías (que ya nos han acostumbrado a no abrir sus puertas hasta mediados de mes) van a inaugurar una de las peores temporadas de los últimos años. Si la primavera fue regular tirando a mala, no esperan mejoría para este otoño. Con consagrados como Broto (en Soledad Lorenzo), Gordillo (en La Caja Negra), Rafael Canogar (en álvaro Alcázar), o jóvenes de moda como Jordi Colomer (en Juana de Aizpúru), intentarán los galeristas capear el temporal.

Prosigue, encendida, la campaña para conseguir que Marcos Ana, el veterano luchador antifranquista, conquiste el próximo premio Príncipe de Asturias de la Concordia. Si antes del verano la Universidad de Granada lanzó su candidatura con el respaldo de García Montero, Pilar Bardem y Saramago, entre otros, este martes, en Vitoria, se expondrán “23 razones, una por cada año que Marcos Ana pasó encarcelado, por las que es merecedor del premio”, mientras Ibarrola o Luis Chillida leen fragmentos de su biografía y poemas. Lo mejor es que los que más empeñados están en lo del premio son los que presumen con mayor énfasis de republicanismo. O sea.

Noticia que me ha dejado las venas abiertas: Eduardo Galeano, próxima Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes. En la sacrosanta institución dicen que tal honor se entrega “a creadores e intelectuales cuya obra ha contribuido decisivamente a la renovación de las artes y la cultura”. ¿Renovadora su ideología marxista? Y lo de decisivo, ¿se referirá a las relaciones Venezuela-EEUU después del libro-regalito de Chávez a Obama?

Juan PALOMO




Enrique Vila-Matas, Vicente Molina-Foix, F. González Ledesma y Antonio Banderas

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