IGNACIO ECHEVARRÍA | Publicado el 11/01/2013 | Ver el número en PDF
Una vez más, los suplementos culturales de los grandes diarios nacionales han dedicado sus últimos números del mes de diciembre a seleccionar lo mejor del año que concluye. Como siempre, los resultados son desalentadoramente previsibles, y ponen en evidencia la estrechez de miras y los criterios tan rutinarios con que operan la mayoría de los consultados, representantes señalados de lo que el común de los lectores entiende que es la crítica de nuestro país, una etiqueta que amalgama confusamente el trabajo de reseñistas, comentaristas y periodistas culturales.